Me desperté a la seis de la mañana y no había llegado el diario. Vi este post y se me ocurrió hacerlo con Kirchner. Sólo hay que mezclar los discursos presidenciales, encajarlos en Blogger y luego suscribirse al servicio de nubes de ZoomClouds. En dos horas, la versión beta estuvo lista. Mi blog original es Bloc de periodista.
    Cada día se cargará el último discurso del presidente Kirchner. Y la carga total de discursos -que llevará unos días- diferenciará aún más la primera nube -sus últimos discursos- de la segunda -los discursos de toda su gestión-.

27.7.06

PRESENTACIÓN DE LA LEY NACIONAL DE EDUCACIÓN TÉCNICA

Señor Vicepresidente de la Nación; señores ministros del Poder Ejecutivo nacional y provincial; autoridades nacionales, provinciales, municipales; señores legisladores; integrantes de la comunidad educativa; representantes gremiales; señoras y señores: estas son las cosas, los hechos que lamentablemente muchas veces no venden, pero sí que trasforman, que cambian, que devuelven la esperanza, que devuelven la autoestima, que devuelven la posibilidad de ser, son los instrumentos que van a cambiar la Argentina, más allá de gobiernos transitorios como son los democráticos, sino que fundamentalmente son políticas de Estado que deben ser implementadas, y que estamos recién comenzando en la tarea de la recuperación de las escuelas técnicas.

Es un sueño de muchos de ustedes que vienen teniendo años, a algunos los conozco, años de entrega, de lucha, de buscar el torno, de buscar la tenaza, de buscar ver cómo enseñarles a los chicos como poder sobrevivir para defenderse ante alguna posibilidad lejana de trabajo en tiempos de ajustes estructurales, no hay que acordarse mucho de eso, pero es bueno tenerlo en la memoria siempre.

Muchas sobrevivieron, nosotros en nuestra provincia hicimos lo imposible, hicimos escuelas técnicas nuevas, en otros lugares no lo pudieron hacer por el sistema de financiamiento educativo, el no cumplimiento ni siquiera de las pautas de la llamada en su momento Ley Federal, que si se hubieran cumplido, por allí las pautas económicas y financieras generaron grandes deudas de la Nación con las provincias que nunca se cumplieron. Evidentemente esto llevó a que las escuelas técnicas paulatinamente perdieran su protagonismo, porque en un determinado momento una determinada dirigencia de este país había pensado nada más que en un país de servicios, esa es la realidad. La industria, el desarrollo con valor agregado de nuestro campo, el desarrollo global de todas las posibilidades productivas que tiene la Argentina habían sido desechadas en el marco de una división del trabajo muy especial y muy típica que se dio durante esa década que nos tocó vivir.

Con el ministro Filmus, con todo el equipo de trabajo empezamos a pensar cómo las podíamos revitalizar rápidamente, nos causaba vergüenza ver el presupuesto que tenían en su momento las escuelas técnicas, 6.700.000 pesos creo que era; en el 2004 hicimos un esfuerzo casi simbólico, pero era el doble, el cien por cien, 12.200.000 o 12.300.000 de pesos; llegamos en el 2005 a 17.000.000 y monedas y pudimos, ya con la implementación del nuevo sistema de financiamiento educativo, que era fundamental, los 6 puntos del Producto Bruto Interno para estructurar el financiamiento de la educación, porque si no hay financiamiento el pensamiento queda sin acción y llegamos a estos 266.000.000 donde hoy entregamos los primeros 83.000.000 de lo presupuestado y recurrimos porque consideramos que era la mejor forma, sabiendo el material humano, la calidad y la capacidad profesional que tenemos en las escuelas técnicas, a que cada escuela técnica vaya determinando cuál es la prioridad que tiene dentro del marco que vive, dentro de la ciudad que está, dentro del ámbito que está para determinar una preparación bien determinada, bien específica y bien de acuerdo con las necesidades de la región que tiene que tener cada chico.

Por eso, más inversión federal que ésta yo creo que no existe. Es tan federal, que es a las propias escuelas, a través de sus cuerpos orgánicos, sus docentes, sus directores los que van a decidir el rumbo de la inversión, cosa que es fundamental para poder lograr que el avance y el crecimiento del país pueda darle cabida global a muchos chicos de una generación que fueron quedando afuera. Porque la exclusión social ha funcionado muy fuerte en esta Argentina y por allí encontramos hoy que hay empresas que reclaman trabajadores con determinados oficios y a veces no están preparados quienes tienen la posibilidad de trabajar con ese oficio y eso es fruto de los ajustes estructurales, de la exclusión social y de estas políticas que nos han tocado soportar.

Así que, nosotros allí creemos que, con financiamiento educativo, con la priorización muy fuerte de la implementación de la inversión y de todo el esquema del funcionamiento de la educación técnica, el crecimiento de la industria, para que ustedes tengan una idea, de junio desestacionalizado, fue del 8,9 y estacionalizado 8,7. Miren a los niveles que está creciendo la industria argentina, las posibilidades que esto está generando y las posibilidades que va a generar en muchísimos jóvenes argentinos de tener la posibilidad de recuperar, la posibilidad de tener la aventura de un trabajo, de recuperar la autoestima en los hogares, en la posibilidad de cada uno, se va a realizando, dice “estoy estudiando, me estoy formando porque sé que me voy a poder realizar”. Hace algún tiempo atrás, esto era casi una quimera, era estudiar sin saber qué posibilidades voy a tener o adónde voy a ir a terminar o dónde voy a estar explotado sin ningún tipo de posibilidades.

Gracias a Dios hay muchísimos argentinos más ocupados en la Argentina, muchísimos. Los niveles de ocupación siguen creciendo, la desocupación sigue bajando, yo creo que vamos a tener noticias importantes en todo este tiempo también en ese rubro y es toda la tarea que en forma conjunta se va realizando.

Entonces, ahora estamos discutiendo una ley en este momento que es fundamental. Ya tenemos el financiamiento educativo, pusimos en funcionamiento un sistema técnico y ahora es la ley de educación, con una participación pluralista, democrática, abierta y donde están discutiendo escuela por escuela, docentes, en todo el país.

Dios quiera que este año la podamos tener implementada. Seguramente no va a ser la ley más perfecta, seguramente los sectores concentrados, a veces, o aquellos sectores extremadamente conservadores no van a querer que haya una ley de educación que sea debatida e implementada con esta masividad que nosotros deseamos; seguramente no va a ser la ley más perfectible, las leyes son perfectibles, tendrá que ir adecuándose con la evolución de los tiempos, no hay leyes que por sí solas sirvan para todos los tiempos y se van adecuando, pero vamos a tener una ley de educación.

Si este año los argentinos tenemos una ley de educación, si este año los argentinos tenemos la posibilidad de seguir consolidando la inclusión social a través de la educación como elemento central y fundamental, si los argentinos seguimos recuperando nuestro país, paulatinamente nos vamos a sentir que estamos recuperando lo que nunca debimos de haber perdido.

Así que, yo me siento feliz de compartir con ustedes estos anuncios, me siento feliz de avanzar decididamente en algo que creía que era una asignatura pendiente muy grande y también, a la hora de que estamos entrando a subir los peldaños y a tratar de salir del infierno, yo creo, señor Ministro, que es justo reconocer que si tenemos educación técnica en la Argentina todavía, es porque padres, docentes y alumnos, aún con tornos viejos, de hace 40 años atrás, los ponían a los chicos a trabajar, yo lo vi, eso me tocó verlo en muchísimos lados, y eso no debe ser olvidado. Porque ese no bajar los brazos, permitió mantener la conciencia latente y que hoy podamos empezar a rendir esta asignatura pendiente.

Muchísimas gracias.

ACTO DE ANUNCIO DE CONSTRUCCIÓN DE OBRAS EN EL PARTIDO DE GENERAL VILLEGAS

Señor gobernador de la provincia de Buenos Aires; querido intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, es un verdadero placer que esté aquí hoy acompañado de representantes de su comunidad en esta casa que es la de todos los argentinos y también es una profunda alegría poder realizar cosas juntos e implementar paulatinamente la igualdad de posibilidades; autoridades nacionales, provinciales, señores empresarios, señoras y señores: realmente espero en algún tiempo estar –estuve en el aeropuerto- en General Villegas, en un acto conjunto para inaugurar la obras, ponerlas en marcha y anunciar nuevas obras, seguir trabajando y tratar de que la tarea de la construcción de la nueva Argentina llegue de un punto a otro del país y de un punto a otro de la provincia de Buenos Aires, que es tan grande, tan hermosa, que tiene tantas potencialidades y que a veces es un territorio que prácticamente sintetiza tres provincias, por las particularidades, por las diferencias que tiene entre el centro y el conurbano.

Para mí fue una rica y profunda experiencia conocerla a fondo como la he conocido y todos sabemos que la provincia de Buenos Aires constituye la posibilidad clara de ser la polea transformadora de la Argentina. Sin la provincia de Buenos Aires en marcha es muy difícil avizorar un nuevo país, una nueva Argentina. Siempre digo que cuando el corazón late fuerte en la provincia de Buenos Aires empieza la posibilidad de que latan los corazones de todos los argentinos en la construcción de un futuro mejor.

Ustedes saben que todavía estamos tratando de salir del infierno pero que evidentemente tenemos resultados muy importantes. Para que tengan una idea la inversión de la Nación en la provincia de Buenos Aires creció el 1.878 por ciento. Antes de empezar nuestro gobierno en la provincia de Buenos Aires el Gobierno Nacional invertía apenas 70 u 80 millones de pesos por año, es decir nada. Con esto no quiero decir que hayamos alcanzado el techo de inversión, pero está marcando claramente un sentido absolutamente distinto, reivindicativo, de respuestas y devolución de lo que la provincia de Buenos Aires aporta y hace por la Argentina, que el Gobernador y el señor Intendente lo expresan permanentemente.

El proceso industrial tiene un reflejo muy importante en la provincia de Buenos Aires. El país creció el año pasado al 9,2 por ciento, mientras que la provincia de Buenos Aires creció al 11 por ciento. Es decir que es muy importante el proceso que estamos realizando en esta provincia, que ha crecido más de lo que fue la tasa china. Nadie lo dice, pero eso es lo que creció la provincia de Buenos Aires el año pasado. Y a todos los alienta muy fuerte porque vemos la posibilidad de lo que la provincia de Buenos Aires puede brindar al país.

También, según datos recientes, la producción industrial ha crecido en el país un 8,9 en forma desestacionalizada y un 8,7 en forma estacionalizada, un crecimiento muy fuerte. En el primer semestre el crecimiento de la industria va a estar en 7,4 por ciento contra 7,2 del año pasado. Es decir que seguimos creciendo muy bien y esto nos motiva. Lo mismo pasa con el fuerte crecimiento que tenemos en la actividad agropecuaria, el fuerte crecimiento del valor agregado, de la actividad avícola, que realmente está creciendo muy bien; los datos que tenemos de la caída de la pobreza, la indigencia y el desempleo. Si Dios quiere, me puedo llegar a equivocar pero número más o número menos –y aprovecho la ocasión para decirlo si me permiten el señor Gobernador y el señor Intendente- para el segundo semestre calculamos que la desocupación va a ser del 10,4 contra el 11,4 del primer trimestre, y contra el 12,1 de igual trimestre del año pasado. Es decir que si comparamos trimestre y trimestre con el del año pasado tenemos 1.7 menos, es muchísimo. Y si comparamos el primer trimestre de este año con el segundo vamos a tener un punto menos, el 10,4 de desocupación. ¿Se acuerdan cuando andábamos por el 27, 28, que estábamos todos los argentinos tan angustiados?

Vemos cómo paso a paso el proceso de recuperación argentino es muy importante. Ayer licitamos a tasas muy buenas una emisión de bonos de 500 millones de dólares, lo que marca la credibilidad que tienen en el mercado. También leía 335 puntos el riesgo país, esa es la Argentina que los argentinos estamos construyendo, acompañado con la baja de la desocupación y la indigencia, que son temas muy importantes, y la permanente baja de la pobreza, que hemos bajado cerca de 30 puntos.

Claro, si uno en mira los números lo que se ha avanzado tiene una profunda satisfacción, pero también tenemos muchísimas asignaturas pendientes por delante. Nosotros queremos volver a la Argentina de nuestros abuelos, de nuestros padres, a la Argentina que consolide la autoestima. Tenemos que recuperar fuertemente la autoestima los argentinos, nos han hecho sentir que éramos los peores del mundo, nos han hecho creer que no podíamos construir un país industrial, de producción; que debíamos tener un país de servicios en la división del trabajo en el mundo. Nos habían hecho creer que para administrar había que hacer nada más que ajustes estructurales; nos habían hecho creer que la inversión pública, la obra pública que tanto necesita la sociedad, agua, gas, viviendas, rutas, trenes y demás, era gasto público improductivo. Los proyectos neoliberales que miran con la nuca a la sociedad y a la gente y lo único que les interesa es la concentración económica, que el país crezca pero que concentre y tengamos unos pocos ricos y muchos pobres; los que no creen en la clase media con movilidad ascendente como creemos nosotros, en la clase media fuerte. La clase media es un bastión en la transformación de cualquier país y es fundamental que tenga características ascendentes porque motiva, transforma, por la calidad de los recursos humanos que tienen los argentinos, por supuesto apoyado esto por los trabajadores y los empresarios nacionales, que es fundamental.

Este es un modelo, una visión de país que creo que más allá de la pluralidad y de la diversidad hay que defender fuertemente. Lógicamente que hay algunos que continúan con los viejos sueños de seguir teniendo una Argentina de elite en lo económico, que es lo más grave, como en la década pasada, con muy poquitos en la cancha y muchos sentados en la tribuna viendo cómo se nos escapaba el país.

Por eso querido Intendente, querido Gobernador, cuente permanentemente. Yo le preguntaba a usted cuántos kilómetros y cómo había que hacer para llegar desde Chivilcoy a Villegas, creo que no hay desafíos que no se puedan asumir. Si ustedes ven la ruta de La Picasa que hicimos para conectar el norte y el sur de Santa Fe, cuando dije vamos a hacer esta obra me decían que estaba loco; bueno, por ahí tienen razón. El otro día el gobernador Obeid vio como conectamos, después de 8 años, el norte y el sur de Santa Fe, y estamos construyendo el tren. Días pasados estuvimos en Luján y dijimos que vamos a seguir con la construcción de la autopista hasta Chivilcoy, y ahora hay iniciativas privadas que van más allá de Chivilcoy en la construcción de la ruta para unir con el Obelisco, con el centro del país, para ir rápidamente a todos estos lugares de la provincia de Buenos Aires que a veces parecen estar más lejos que otras provincias del interior.

Ahora le dije con todo respeto al señor Intendente, a Gilberto, que con el ministro De Vido y con el Gobernador, tenemos que pensar cómo se empieza a vencer esta asignatura pendiente, porque yo no creo en un país sin rutas, sin ferrocarriles. Esto nos lo hicieron creer, destruyeron lo poco que teníamos, cuando vemos en cualquier lugar del mundo que se desarrolla que tiene ferrocarriles, que es lo que acerca, lo que construye, lo que permite bajar costos, lo que permite integrar pueblos. Tenemos que ver cómo empezamos. Son 300 kilómetros, podemos empezar por 30, por 40, por 50, ir avanzando hacia el rumbo. Es un desafío que hoy podemos tomar, querido Gobernador, juntos, porque esto es lo importante, trabajar juntos con la Intendencia, con los gobiernos provincial y nacional. Ingeniero López, es importantísimo que en 30 días tengamos elaborado un proyecto para ver cómo podemos empezar a avanzar para que General Villegas quede también integrado al ferrocarril, que es una tarea central. Trabajar en forma conjunta, creo que esto es muy importante, y pongámonos este desafío, hagámoslo y vamos a llegar, acuérdense que lo vamos a lograr. (Aplausos)

Es muy importante para la provincia de Buenos Aires, para General Villegas y para el país, desde el punto de vista productivo, desde el punto de vista de la integración de la provincia de Buenos Aires, lo que significa el rol que tiene en el límite donde está ubicado. Además con las obras que especificó muy bien el Gobernador respecto de la conexión de todos los sectores agropecuarios mediante obras construidas con hormigón que allanen la tarea de integración, creo que vamos a ir avanzando en forma conjunta.

Creo que cuando se tiene la responsabilidad que tenemos nosotros siempre hay que estar planeando, pero siempre hay que estar ejecutando y haciendo cosas. Esto es absolutamente posible. Claro que subir diez escalones juntos por ahí no se puede, pero uno a uno todos los días se puede y se logran satisfacciones que parecían cuestiones absolutamente imposibles. Creo en el tesón, creo que los argentinos podemos, creo en los recursos humanos de los argentinos y creo que todos los argentinos merecemos las mismas posibilidades, que todos merecemos vivir en un país que nos contenga, que todos los argentinos tenemos las mismas posibilidades de realización.

Hoy estoy contento, estoy contento de estar con ustedes acá en ésta que es su casa, pensando, pensando juntos la Argentina, con nuestra simplicidad, sin tratar de decir cosas complicadas que después nadie entiende y nunca se realizan y juntos tratando de llevar todas las cuestiones adelante; e ir corrigiendo, si nos equivocamos rápidamente corregir y seguir adelante.

Creo que es muy importante lo que hoy hemos firmado y vamos a llevar adelante, espero que el Intendente me avise, vayamos a inaugurar las obras y vayamos a anunciar otras obras para que General Villegas sea parte activa del corazón de la Argentina.

Muchas gracias.

21.7.06

ENCUENTRO DE PRESIDENTES DEL BLOQUE REGIONAL EN LA CUMBRE DE JEFES DE ESTADO DEL MERCOSUR Y PAÍSES ASOCIADOS

Señora Presidenta, señores presidentes y ministros de los países que nos visitan; señores representantes de los presidentes; señores representantes de organismos internacionales; señores legisladores del MERCOSUR y de los países que nos visitan; delegaciones extranjeras; señores gobernadores; amigos y amigas: queremos, en nombre del pueblo argentino, darles una afectuosa bienvenida a esta hermosa ciudad de Córdoba que, con más de 500 años de historia, representa la vida misma de todos los argentinos; esta ciudad tesonera y creativa, que está siempre bien dispuesta a recibir de brazos abiertos a quienes la visitan, como ustedes habrán ya apreciado. Esperamos que al retornar a sus hogares, luego de esta trigésima reunión del Consejo del MERCOSUR y Cumbre de Jefes de Estado del MERCOSUR y sus estados asociados, lo hagan con el mejor de los recuerdos por las horas compartidas.

La ocasión es propicia para compartir reflexiones que ayuden a tener una visión precisa de lo que el MERCOSUR hoy significa, qué sentido han tenido sus últimos pasos y cuál es el rumbo que debemos tratar imprimirle a su futuro.

En nuestra humilde perspectiva y aprovechando la finalizaciòn de la presidencia pro témpore hacemos un balance de nuestra experiencia. Siempre hemos sostenido que el MERCOSUR y la integración latinoamericana conforman el núcleo de nuestro proyecto regional. Nos hemos planteado nuestra presencia en el MERCOSUR como una opción estratégica y hemos trabajado para profundizar y extender el MERCOSUR. Hacia su interior el MERCOSUR crece incrementando la calidad institucional y profundizando una mayor institucionalidad. Extender territorialmente el MERCOSUR implica su ampliación integrando a nuevos miembros.

Para nosotros el éxito o el fracaso del MERCOSUR, el avance o el retroceso del MERCOSUR debe medirse en esas dos dimensiones, que refieren al interior y el exterior de nuestra alianza regional. Toda integración requiere un proceso complejo, largo y muchas veces sinuoso. Las tensiones, las divergencias son resultados de la necesidad de atender todos los diversos puntos de vista.

La articulación de los intereses locales, nacionales, regionales y globales exige confrontar las diferencias estructurales entre las partes para arribar a síntesis superadoras. Las asimetrías existentes merecen ser tenidas en cuenta, todo acuerdo de integración debe contemplar salvaguardas y compensaciones para los que sufren atrasos relativos para no potenciar sus debilidades.

La integración es un proceso continuo de aproximación y de aprendizaje, que es vulnerable a la crisis y supone atravesar etapas de discusión, cooperación y coordinación para arribar luego a un nuevo equilibrio. En este camino ningún avance es tan acelerado e irreversible que permita exitismos, ni ningún problema es tan grande que no pueda ser vencido con esfuerzo, buena voluntad y decisión política de integrarnos.

Por eso nos oponemos a considerar que ya logramos todo, como nos oponemos con igual fuerza a la visión de aquellos que en cada discusión, en cada divergencia, quieren ver el fracaso de nuestro trabajo. No tenemos que ocultar las diferencias sino analizarlas y resolverlas en el contexto de nuestra firme voluntad de enfrentar juntos los desafíos del mundo globalizado.

La integración regional y el MERCOSUR no son meras cuestiones retóricas, tienen contenidos concretos y esa agenda debe plantear seriamente qué tipo de integración vamos a tener. Es necesario fortalecer el MERCOSUR y el bienestar de los pueblos, es necesario fortalecer el MERCOSUR de los ciudadanos de nuestras naciones.

El MERCOSUR es una herramienta para el desarrollo integral de nuestros países, es un instrumento de integración energética y de infraestructura, es un proyecto estratégico que nos permite insertarnos en el mundo garantizando la defensa de nuestros intereses regionales nacionales.

El proyecto de integración que proponemos y en el que estamos trabajando tiene raíces políticas y se sostiene sobre cuestiones que trascienden ampliamente la dimensión económica e integran una nueva agenda: democracia, solidaridad, derechos humanos, libertad, justicia social, equidad y lucha contra la pobreza. En ese sentido, el MERCOSUR no puede ser sólo la suma de los países que lo integran, sino que debe constituirse como un actor con capacidad de influencia en el mundo, un interlocutor en el orden mundial que nos garantice una integración en condiciones dignas y equitativas.

El espacio sudamericano tiene identidad propia y desde esa identidad nos insertamos en el mundo, se equivocan quienes ven a la globalización como un proceso homogeneizador, por el contrario, una estrategia de esas características llevará indefectiblemente al fracaso. Tenemos que estar integrados al mundo pero no de cualquier manera. No se puede construir la integración a partir de los subsidios, de las barreras arancelarias y para-arancenlarias. La integración requiere para ser efectiva que sea equitativa para las partes, queremos una integración atractiva para todos y no una mayor dependencia.

La infraestructura y los recursos energéticos tampoco pueden quedar fuera de esta agenda, no puede haber integración entre países aislados y no se puede crecer económicamente si no se dispone de energía. Contamos en la región con grandes reservorios de gas y petróleo, así como con experiencia en la gestión de su extracción y distribución. Necesitamos preservar y garantizar el abastecimiento de energía y favorecer el desarrollo equilibrado entre países productores y consumidores, entre países con experiencia tecnológica y quienes aún no la tienen.

Debemos acordar hoy que el desarrollo productivo, el comercio justo, la lucha contra la pobreza, contra la marginación, por la plena igualdad y la ciudadanía social, el fortalecimiento de la democracia, la seguridad y la paz, la defensa de los derechos humanos, constituyen valores y objetivos que no pueden alcanzarse desde el esfuerzo de los Estados nacionales aislados, por más bien intencionadas que sean sus acciones. Tenemos que asumir, sin debilitar la independencia de cada una de las naciones, sin ignorar las realidades propias de cada país, un nuevo concepto de soberanía, un concepto ampliado de soberanía, una comunidad política y productiva capaz de poner en acción las enormes potencialidades de nuestra región para el bien de sus hombres y de sus mujeres.

En ese marco y desde la perspectiva que referimos al comienzo en cuanto a desde dónde debe apreciarse si existe avance o retroceso, brevemente queremos destacar lo que nos parecen los hechos más trascendentes de todo lo que se incluya en el informe respectivo: primero, los que tienden al fortalecimiento democrático, a la mejora de la calidad institucional, a la transparencia y a la mayor institucionalidad interior del MERCOSUR.

La puesta en marcha del Parlamento del MERCOSUR constituye un hito fundamental para consolidar la integración y la vigencia de los valores democráticos, contribuyendo a generar una amplia base de participación ciudadana reafirmando la legitimidad, la pluralidad y el equilibrio institucional de nuestro bloque.

La adopción para el crecimiento del empleo, que permitirá colocar la cuestión del empleo en todas las instancias institucionales del MERCOSUR y que integran nuestros ministerios responsables de las políticas económicas, industriales, laborales y sociales, con el aporte de las organizaciones económicas y sociales del foro consultivo regional.

Los acuerdos arribados en torno a los aranceles y a las definiciones, y lineamientos del código aduanero del MERCOSUR que deberá entrar en vigencia en el 2009, avanzando hacia el perfeccionamiento de unión aduanera y de nuestro mercado común.

Segundo, los avances que nos acercan física y económicamente a un MERCOSUR productivo, la puesta en funcionamiento del fondo para la convergencia estructural del MERCOSUR constituye un aspecto central de esta etapa de la integración regional para convertir la integración de la gran impulsora del desarrollo de todos los países miembros.

Es central también la iniciativa de la creación de un banco de desarrollo regional del MERCOSUR, que nos permitirá contar con los medios financieros para concretar nuestros planes, los planes de mayor interés para nuestros países en función de nuestra integración.

En este camino creemos firmemente en la consolidación de la red de gasoductos Sur Sur, la incorporación al proyecto de interconexión gasífera del Gran Gasoducto del Sur, de Uruguay, de Paraguay y Bolivia, constituyen una sólida plataforma para la integración, no sólo energética sino política y social de los pueblos de esta región.

Tercero, un avance que amplía regionalmente el MERCOSUR y nos acerca al sueño de una Sudamérica unida, integrada y en paz. Con la inclusión de la República Bolivariana de Venezuela se suma un primer miembro pleno desde 1991 y ello por sí muestra la fortaleza del compromiso con los objetivos y principios del Tratado de Asunción, sus metas y sus fines.

Este crecimiento del MERCOSUR hacia la región contribuirá sin dudas a dinamizar la agenda del bloque, sumará debates y acuerdos sobre temas importantes que representan otros tantos desafíos pendientes para profundizar el proceso de integración regional, hacia el logro de un mayor bienestar de nuestros pueblos. Es un camino que iniciamos y debemos continuar en el sentido de sumar nuevos miembros plenos.

Por último, creemos que corresponde ponderar la acción desempeñada en el sentido de utilizar al MERCOSUR como nuestra plataforma de lanzamiento al mundo. Allí está el avance producido en Viena con la Unión Europea, la posibilidad de un acuerdo de libre comercio con Israel y las negociaciones con Cuba y Pakistán.

Como vemos, en una América Latina que cambia en paz y democráticamente el MERCOSUR está cambiando y profundizándose como una estrategia común de desarrollo regional. Como construcción social y política que es el MERCOSUR cambia junto con nosotros, surgen nuevas necesidades y enfrentamos y enfrentaremos nuevos problemas. La integración es un proceso que debe combinar la persistencia y la tenacidad del trabajo de todos los días con la claridad de un rumbo estratégico.

Como presidente pro témpore saliente advierto muestras palpables de que estamos avanzando, no tanto por los logros puntuales que pueden haberse alcanzado durante este período en tal o cual aspecto, tampoco porque nuestras dificultades hayan sido resueltas o encaradas de un modo perfecto, las dificultades persisten. Todo proceso de cambio histórico como es la integración regional está atravesado de dificultades. Nuestras naciones, todas, están por cumplir 200 años de existencia, el MERCOSUR nació hace apenas 15 años, es natural que existan resistencias en lo que a veces se nos aparece como una mengua de nuestra soberanía. No hay exhortación voluntarista que pueda evitarlo.

Estamos avanzando y esto se percibe en la mayor claridad de rumbos estratégicos. Existe hoy mayor conciencia de nuestros problemas, mayor conciencia de lo complejo que es superar una visión de la integración estrictamente concebida como acuerdo comercial y superada como una visión de comunidad política orientada al desarrollo productivo y social de nuestros pueblos, mayor conciencia del lastre que arrastramos en materia de pobreza y desigualdad en cada uno de ellos.

Se advierte que avanzamos porque detectamos la potencialidad productiva de nuestros países, porque empezamos a jugar un juego en el que creemos que podemos ganar todos y no sentimos que lo que gana uno tenga que ser lo que pierda el otro.

Cada vez más sentimos que nuestros pueblos nos demandan más integración, una integración en la vida y en la agenda personal de nuestros trabajadores, de nuestros empresarios, de nuestros profesionales e intelectuales, que interese a nuestra economía y también a nuestra cultura, que nos haga fuertes en el mundo sobre la base de un compromiso democrático y pacífico con todos los países de la tierra.

Creo que estamos ante desafíos históricos. Debemos asumir que en un proceso de integración, especialmente en una región como la nuestra, que sufrió procesos de vaciamiento económico, de exclusión social, de marginación muy fuerte, que casi nos dejaron como el patio trasero del mundo, empezar a construir y armar la alternativa que convoque a todos los países de América, de América latina, de América del Sur, es un desafío muy grande y no se puede medir por actitudes coyunturales o no se puede decir que el MERCOSUR fracasa porque dos países, tres o entre nosotros mismos tenemos diferencias circunstanciales y coyunturales por la interpretación de distintos temas. Y que algunos, aquellos que no creen en la integración, aquellos que siguen viendo en el individualismo y en la xenofobia nacionalista la solución de los problemas de sus pueblos, tratan de cualquier manera y de cualquier forma que estos procesos de integración no den resultado.

Grande es la responsabilidad histórica que tenemos quienes hoy estamos circunstancial y transitoriamente en la responsabilidad de la conducción de nuestros pueblos. Tenemos que hacer grandes esfuerzos para lograr la integración. Vamos a tener que superar muchísimas dificultades, vamos a tener que derrotar muchos intereses y vamos a tener que comprender y hacer comprender a muchos que no solamente es la integración económica. No nos interesa una región del mundo donde la integración económica esté llena de pobreza, de exclusión, de desocupación, de falta de empleo, de falta de inversión, de falta de desarrollo industrial de nuestros pueblos. (Aplausos)

Tampoco nos interesa una integración que trate de demostrar qué país es más vivo que otro para obtener más ventajas. La solidaridad debe ser la bandera que debe regir nuestras acciones. Hay países que tienen mayor fortaleza por cuestiones de la historia, por cuestiones circunstanciales, coyunturales, y hay otros países que sufren o tienen economías más chicas. Tendremos que encontrar los caminos para que esas solidaridades sean absolutamente efectivas, porque si esas solidaridades no existen, como bien expresaban algunos presidentes de los países más chicos, va a ser muy difícil consolidar también el MERCOSUR, y el espacio de los pueblos de América del Sur, porque nosotros queremos que el MERCOSUR impulse eso.

Por eso abrazamos con tanta alegría y con tanta fuerza la incorporación de la República Bolivariana de Venezuela. (Aplausos) Y Dios quiera que puedan venir Bolivia, México y el resto de los países de América a incorporarse a esta tarea que entre todos tenemos que llevar adelante.

También, queridos amigos presidentes, creo que nosotros, ante las distintas circunstancias que vive el mundo, debemos hacer una afirmación de la vocación de multilateralismo que tenemos los países que integramos esta región del mundo, y queremos hacer un llamado, humilde pero con mucha fuerza, con mucho sentimiento, con mucho marco de solidaridad, a que rápidamente se encuentren los caminos de la paz y se termine la muerte de cientos de hermanos, la mayoría de ellos civiles, en este conflicto que hoy se afronta en el Medio Oriente. Que se terminen definitivamente las agresiones mutuas, que no haya invasiones, que piensen que la paz en el mundo y el respeto por la vida y la dignidad es fundamental y que los pueblos del MERCOSUR, las naciones del MERCOSUR, las naciones de América del Sur, hagamos un llamado grande, amplio, generoso hacia la paz, como lo hicieran las Naciones Unidas y que nosotros compartimos plenamente.

Queremos firmemente ayudar a encontrar los caminos que terminen con esas horrendas visiones que tenemos desde aquí y en cada lugar de nuestros países, que están viviendo hermanos que habitan otros lugares del mundo, que para nosotros son todos hermanos independientemente del credo, raza o religión que puedan tener. Esto nos afecta profundamente.

Por eso también invito a todos los integrantes de este bloque y a todos quienes nos acompañan a que emitamos un comunicado conjunto llamando a la paz, a la solidaridad, a la convivencia, a la autodeterminación de los pueblos y al respeto de las libertades, que es la tarea fundamental por la que debemos trabajar todos.

Quiero agradecer vuestra presencia aquí y decirles que estamos muy entusiasmados, que queremos y vamos a ayudar muchísimo al nuevo presidente pro témpore, nuestro querido amigo Lula, que sabemos que va a hacer una gran gestión; sabemos que quien va a asumir la presidencia pro témpore es un gran presidente, un gran hombre de Latinoamérica, un gran hombre de América del Sur. Lo vamos a acompañar para que su tarea sea superadora de todas las tareas que se han llevado adelante hasta ahora. Deseamos que realmente su gestión termine de consolidarla definitivamente y sea el paso superador que la región necesita.

Le quiero decir a nuestro amigo el presidente Lula que ponga todas las energías, yo sé que él las va a poner independientemente, porque sabe el rol y el tiempo histórico que nos toca vivir, porque lo hemos conversado muchísimas veces y sé que indudablemente vamos a lograr rendir muchas asignaturas pendientes durante su gestión.

A todos ustedes, a todos los que se encuentran presentes aquí, a todos los presidentes amigos que están hoy en la Argentina, quiero decirles que los argentinos, y los argentinos cordobeses, como dicen ellos, los reciben con los brazos abiertos, honrados de que ustedes estén en esta patria nuestra que es la patria de ustedes, porque es la patria de todos los hombres y mujeres de esta Latinoamérica, de estos países de América que quieren ser, que quieren realizarse, que quieren volver a recuperar la sonrisa, que quieren devolver la justicia a su pueblo y que quieren encontrar definitivamente el marco y el camino que nos permita mirar a nuestras sociedades de frente y decir que estamos cumpliendo con el mandato histórico de nuestros próceres, que estamos cumpliendo con el mandato histórico de nuestros pueblos. Muchísimas gracias.

20.7.06

CENA DE HONOR OFRECIDA A LOS PRESIDENTES, MINISTROS DE RELACIONES EXTERIORES DEL MERCOSUR

Señores Jefes de Estados; señores representantes de los señores Presidentes; señores ministros extranjeros; señores representantes de organismos internacionales; señores ministros de la República Argentina; señores Gobernadores; señores Intendentes; amigos de la Confederación General del Trabajo (CGT); amigos y amigas presentes: queremos, en primer lugar, darle la más cordial bienvenida, en nombre del Gobierno y el pueblo argentino, a nuestro país, a la Ciudad de Córdoba y a este hermoso Palacio Ferreira, construido hace casi un siglo, en 1913, en nuestro primer centenario.

Les saludo también en nombre de mi señora Cristina, que con gusto hubiera querido acompañarlos, pero lamentablemente, a pesar de ser del Sur, una fuerte gripe la tiene postrada, en la Patagonia. Ella les hace llegar un saludo muy grande a todos ustedes y les desea, desde ya, que estén aquí en la Argentina, en esta querida Córdoba como en su casa.

Nos reúne hoy, como cada semestre, el MERCOSUR, nuestro proceso de integración regional, el que hemos elegido y sostenemos como la plataforma básica de inserción de nuestros países en el mundo, un MERCOSUR que nos mantiene trabajando en forma incansable, que nos obliga día a día a trabajar en su profundización y perfeccionamiento siempre con el objetivo de hacerlo más eficiente, más participativo, más integral y más útil para los ciudadanos de los países que lo conformamos, un MERCOSUR cada vez más orientado hacia el desarrollo sustentable y equitativo de todos sus integrantes y socios.

Este MERCOSUR en marcha y avance permanente, que pudo anunciar con orgullo la incorporación de un nuevo miembro: la hermana República Bolivariana de Venezuela, a la que queremos dar una especial bienvenida, porque sabemos que la unión nos hará más fuerte, más sólidos y más competitivos en el globalizado mundo que nos toca vivir.

Pareciera que cada Cumbre es igual a las otras, pero cada una ha sido en los hechos sustantivamente diferente, han sido y se han elaborado pasos de avances, han tenido distintas perspectivas y circunstancias, pero todas se dirigen a un objetivo: incrementar la integración regional.

Este 20 de julio de 2006 nos encuentra a los argentinos mucho más consolidados, con una disminución significativa de la exclusión, con una tasa de desempleo, que ronda el 10 por ciento, con un crecimiento significativo de la inversión pública y privada y un nivel de desendeudamiento histórico para nuestro país, que mejora indudablemente nuestro nivel de autonomía. Estos resultados no son más que una ratificación de la idea de que trabajando con seriedad, con empeño, con ideas, con honestidad y objetivos claros, se puede avanzar.

Sabemos que no han podido concretar en el mundo historias exitosas de integración regional que no hayan sido resultado de un proceso complejo, largo y sinuoso; las tensiones y las divergencias son inherentes a la necesidad de articular intereses locales, nacionales, regionales y globales, con diferencias estructurales entre las partes.

Por eso estoy convencido que si se quiere avanzar en la integración regional es necesario enfrentar y resolver las diferencias para convertirlas en una agenda común, tal como nosotros, con mucha esperanza y optimismo racional, estamos intentando hacer.

De igual modo tenemos que esforzarnos para avanzar en nuestro MERCOSUR, a partir de una visión compartida de la convicción de que el crecimiento de todos sus integrantes es el reaseguro de cada uno de ellos.

Cuando nuestras patrias se acercan a cumplir el primer bicentenario, nos acercamos a concretar, sin dejar de tener presente el valor de lo que constituyen nuestros acerbos nacionales, sin borrar diferencias ni diversidades, esa patria grande que nuestros próceres soñaron.

Los invito entonces a seguir juntos en esta lucha y a brindar en esta fecha tan especial, en la que los argentinos celebramos el Día del Amigo, porque nuestro trabajo del día de mañana, como en el de cada día, se traduzca en decisiones concretas que apuntalen nuestro proceso regional y colaboren en las mejores condiciones de vida para todos los que integramos este espacio común.

Sabemos que de la diversidad y de la diferencia va a nacer la visión compartida; sabemos que de la verdad relativa de cada uno de nuestros pueblos va a nacer la verdad superadora que nos contenga; sabemos también que la calidad de la integración y del crecimiento de este bloque va a hacer saber respetarnos en las visiones que podamos tener sobre cada tema.

No creemos en las sociedades uniformes, creemos en la pluralidad, en la diversidad y en la capacidad de discutir los temas de cara a la sociedad.
Les agradecemos los argentinos, y yo en nombre de ellos, profundamente vuestra presencia, siéntanse como en su propia casa y en su propia Patria.
Los invito a brindar por el MERCOSUR, por América latina y por la paz en el mundo. Muchas gracias.

19.7.06

ACTO DE INAUGURACIÓN DE OBRAS EN LA LOCALIDAD DE SAN ISIDRO

Señora Vicegobernadora a cargo del Poder Ejecutivo de la Provincia de Buenos Aires; señor Intendente Municipal Gustavo Posse; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional; autoridades nacionales, provinciales; señores intendentes, Amieiro, Pereyra, Granados; señores legisladores; señoras y señores: si ustedes me permiten, porque la obligación de un Presidente y de cualquiera que representa la voluntad popular es hablar y expresar sobre los distintos temas, antes de referirme expresamente a todas estas obras que estamos haciendo en San Isidro, con las ganas con las que estoy trabajando con el señor Intendente y con todas las fuerzas nacionales y populares de San Isidro en la construcción de ese San Isidro que los sanidrenses se merecen.

Si hacen un poco de silencio quiero aprovechar San Isidro que es un corazón vivo de la provincia de Buenos Aires para decirles que en el día de ayer mientras yo estaba en Paraguay, un señor, a quien respeto y aprecio, pero realmente me ha dolido fuertemente, que representa a los familiares del lamentable atentado de la AMIA, expresó que acá, en la Argentina, no se había revalorizado la Memoria y la Justicia.

Yo puedo decir ante el pueblo argentino y me duele profundamente, porque cuando dije el 25 de Mayo que acá en la Argentina “se ha revalorizado la Memoria y la Justicia”, es cierto que se ha revalorizado la Memoria y la Justicia. Pero llegar a la Justicia a fondo después de 30 años de impunidad, y de 14 años de impunidad de los que voy a hablar también como es el caso de la AMIA, es difícil. Todavía, queridos hermanos, estoy tratando de ayudar a las Abuelas a encontrar cientos de niños desaparecidos, estamos tratando de que haya Justicia, que se condenen a los que violaron y fueron terroristas de Estado en 1976, 30 años que fueron años de impunidad.

Yo no soy mago ni Mandrake pero soy un tipo honesto, decente, creo en la Justicia y les puedo asegurar de corazón que peleo con la Justicia contra toda la impunidad y no me ato las manos a ninguna impunidad. (APLAUSOS)

El pueblo argentino, todos los argentinos, los argentinos judíos, los argentinos árabes, los argentinos cristianos, los argentinos de todos los credos a quienes amo, aprecio y respeto, deben saber que la causa de la AMIA, durante años estuvo paralizada o entretenida con un juicio. Durante mucho tiempo Cristina les dijo a los familiares e integrantes de las organizaciones AMIA y DAIA que ese juicio que llevaba Galeano se hacía para entretener pero que nunca iba a llegar a la verdad y que el juez Galeano no quería la verdad. Ellos decían que tenían que seguir con el juicio y no escucharon lo que en ese momento desde la Comisión Bicameral Cristina les decía. Perdieron mucho tiempo y los que siguieron con ese juicio también, fue totalmente equivocado y nefasto para la causa. Yo los entiendo, pero eso sirvió para entretener y no ayudó a buscar Justicia, eso ayudó a que pase el tiempo y a tapar las pruebas.

Yo no participé para nada en el contubernio de alguna dirigencia de la comunidad judía, ya sea Beraja con el gobierno menemista. Ahí se dedicaron a tapar pruebas, yo los denuncié y espero que en los próximos días empiecen a salir las responsabilidades de haber ocultado este juicio, de haber ocultado la verdad durante tanto tiempo. (APLAUSOS)

Los denuncié en nombre del pueblo argentino; apenas inicié mi mandato el 30 de junio de 2003, establecí la eliminación del secreto de Estado como restricción para las declaraciones de funcionarios y agentes de la Secretaría de Inteligencia que fueron convocados a testimoniar ante el Tribunal Oral Nº 3. Fue lo que facilitó el esclarecimiento de un sinnúmero de irregularidades del juicio que había comandado Galeano. En julio de 2003 decreté la apertura de los archivos de la SIDE, que por primera vez en la historia se hacía en la Secretaría de Inteligencia. (APLAUSOS)

Esta medida, sumada a la anterior, fueron determinantes para la anulación de la causa instruida que llevaba Galeano adelante, es decir, se fue cambiando para siempre el destino del caso. También designamos por pedido de los familiares y de las organizaciones, la Unidad Fiscal de Investigación del Atentando que está a cargo del fiscal Dickman. Le pusimos 1.700 carpetas de la Secretaría de Inteligencia con 400.000 fojas a disposición; se realizaron todos los entrecruzamientos telefónicos, abrimos el Estado de par en par. En marzo de 2005, el Estado Nacional reconoció su responsabilidad por la violación al derecho a la vida e integridad física; la unidad AMIA del Ministerio de Justicia se presentó como parte querellante en la causa que yo les decía a ustedes, y así sucesivamente fuimos tomando todas las medidas que estuvieron a nuestro alcance.

Por eso me cayeron lágrimas ayer cuando se dijeron estas cosas que se pueden decir por el dolor y yo lo entiendo, pero que entienda el señor representante de los familiares, a quien aprecio y respeto, que la Argentina tiene un Presidente que está tratando de honrar a los argentinos en la claridad, que yo no soy Mandrake el mago. Si hubo 9 años permanentes por los cuales se trabajaron para la impunidad de las dos causas tanto de la Embajada de Israel como la del atentado a la AMIA, no es culpa mía; con lo que me encontré estoy empujando para adelante. Seguramente va a haber novedades, pero yo no voy a mentir ni voy a entretener ni a inventar juicios ni voy a inventar culpables. Quiero que lleguemos a la verdad y para llegar a la verdad hay que profundizar, hay que trabajar y tener un gran sentido de autocrítica.

Yo no sé por qué estuvieron durante tantos años siguiendo con el juicio de Galeano y siguiendo todo un proceso que tendió a entorpecer el esclarecimiento de los hechos. Pero integrantes de Familiares, integrantes de la DAIA y de la AMIA, como se los dije con toda claridad en la reunión que tuvimos ayer: siempre hemos trabajado por la verdad, estamos haciendo todo lo que podemos y por eso no aceptamos chicanas cortas. Cuando nos dicen del esfuerzo que hicieron para sacar y tener la posibilidad de la ley de Administración Financiera, lo hubieran puesto para la investigación de esta causa, estamos poniendo nuestro coraje, nuestro cuero y ante cualquier cantidad de amenazas, todo lo que podemos para esclarecer este tema. Ustedes no necesitan hacernos una chicana de tan bajo calibre. Siempre hemos abierto las puertas de la Casa de Gobierno.

Ahora yo no tengo la culpa de los acuerdos de allá, del daño que hicieron dirigentes que los representaban a ustedes con aquel gobierno menemista, no es mi culpa, yo estaba allá, era gobernador de Santa Cruz y no participaba ni conocía ni sabía cuáles eran los entuertos. Nunca sostuve y nunca avalé la investigación del juez Galeano, Cristina tampoco lo hizo.

Por eso les pido humildad, solidaridad y le digo al pueblo argentino que acepto con caridad cristiana críticas que considero injustas, seguramente habrá muchas para hacer, seguramente habrá muchas cosas para corregir, pero sepan bien que este Presidente que los argentinos tienen hoy, con absoluta lealtad, con imperfecciones como ser humano, con la verdad relativa, trabaja y lucha contra la impunidad, porque la sufrió como argentino y la sufrieron todos los argentinos en todos los aspectos.

Pero no puedo encontrar todavía lo que pasó totalmente hace 30 años por todas las cosas que hicieron para borrar la Justicia como no lo podemos hacer ahora, porque se trabajó para borrar las pruebas.

Entonces, juntemos nuestros esfuerzos para encontrar la verdad y muchas veces dejemos de imputar a los que no tenemos que imputar y vayamos a buscar a las cuevas a los que tenemos que ir a buscar que son los responsables de la impunidad. Esa es la tarea que tienen y que yo voy a llevar adelante. (APLAUSOS)

Lo digo con amor, con cariño, pero si me callara, estaría otorgando algo. El pueblo argentino quiere saber la verdad en todos estos temas que nos pasaron durante todos estos años, y si no lo hiciéramos, estaríamos como escondiéndonos y diciendo “bueno, pasó”. No, no.

Siempre he estado. Ayer tuve que estar en Paraguay y siempre voy a todos los lados que tengo que ir y defiendo mi verdad relativa con la fuerza que tengo. Pero yo estoy abrazado a todos los argentinos y a todas las comunidades y, en este caso estoy abrazado a la comunidad judía para buscar la verdad. Porque el atentado a la AMIA fue a argentinos que practican la religión judía, a argentinos que amamos y queremos y que lamentablemente no los tenemos y que siempre los vamos a respetar con toda nuestra fuerza. (APLAUSOS)

Muchas gracias por haberme escuchado expresar estas palabras iniciales pero creo que por respeto a los fallecidos en el asesinato o a los asesinados en la AMIA, a los familiares, a las organizaciones, a ustedes y al pueblo argentino, yo debía decir estas palabras. Se las digo desde el amor, se las digo desde el afecto pero, realmente, creo que no somos merecedores de ese tipo de imputaciones. Que cada uno también mire para atrás y vea por qué pasaron todas estas cosas, que las vean con grandeza. Nadie le pide a nadie que se martille los dedos con un martillo –valga la redundancia-, pero que cada uno vea qué es lo que hizo bien y qué es lo que hizo mal.

Es fácil, a veces, querer involucrar o ser fiscales en cosas que evidentemente algunos no tenemos nada que ver. Yo, desde el primer día, estoy trabajando para revalorizar, como quienes me acompañan, la Memoria y la Justicia.

Estoy feliz de estar en San Isidro, feliz con ustedes que están acá adentro y los que están afuera. Me hubiera gustado abrazarme a todos, con toda la fuerza y con toda la solidaridad. (APLAUSOS)

Escuchaba que el intendente Posse me decía “ahí, en algún medio dicen que la obra demoró dos o tres o cuatro meses más de lo que tenía que demorar y eso no es cierto”. ¿Saben lo que le dije? “Gustavo: desde 1952 esta obra estaba prometida, la terminamos en catorce meses, una obra fundamental para San Fernando y San Isidro” No sé si tardó dos meses más o dos meses menos, pero por qué no se ponen contentos que ahora en la Argentina se empiezan a ver las obras y ahora se empiezan a ver las realizaciones, por qué no tienen una actitud positiva. (APLAUSOS)

El informar no es siempre la tendencia a buscar lo negativo de las cosas, hay que tener objetividad. Una obra de esa naturaleza y de esa calidad me parece que es muy importante y es un triunfo del Municipio, de la Provincia, del Gobierno y de todos ustedes que se haya podido lograr. Tenemos otras obras que tenemos que terminar y otras que tenemos que empezar para seguir consolidando esta inversión que ya lleva más de 500 millones en San Isidro.

Fíjense ustedes lo qué es todo: en abril decían “la economía argentina se desacelera, crece sólo al 6,3 por ciento”; ahora en mayo creció al 8; ahora dicen “bueno, la industria se desacelera porque creció al 6,4 en abril”, después creció al 7, 3 en mayo y creció al 8,9 en junio.

Creo que tenemos que tener una actitud más optimista, la Argentina está creciendo, está generando trabajo, está invirtiendo, está tratando de salir del infierno. Después de tantas cosas que nos pasaron tengamos una actitud positiva, si nos está yendo mucho mejor que antes. Claro que nos falta mucho, claro que tenemos que resolver muchísimas cosas, claro que hay muchísimas asignaturas pendientes. Pero hay algunos que en vez de tener la actitud de generar las propuestas superadoras para ayudar a resolver las cuestiones tendientes, lo que tratan es de generar la máquina de impedir, no importa. Hagamos cosas, sigamos construyendo la Argentina, tengamos trabajo, tengamos la alegría de luchar, tengamos la apertura para con todos los sectores, construyamos fuerte una concertación plural pero que gobierne, no la concertación plural de la charla, sino la concertación plural de la realización, del mejoramiento de la vida de nuestros pueblos, donde los dirigentes demostremos que estamos por arriba de cualquier cuestión partidaria y enfoquemos a construir la Argentina que nos merecemos. Ese es el rumbo, ese es el camino que nosotros tenemos que llevar adelante. (APLAUSOS)

Por eso, le quiero rendir homenaje a un hombre que conocí poco, que tuvimos charlas francas y que muchas veces la historia nos hizo confrontar desde lo político, le quiero rendir homenaje a don Posse que no está. (APLAUSOS) Sé que en algún lado está viendo la obra que estamos inaugurando y estoy seguro, con todo cariño y respeto por Gustavo, que si él estuviera acá y si fuera hoy intendente de San Isidro, seguramente hubiéramos cortado los dos juntos la cinta y estaríamos tan contentos como está Gustavo ahora. (APLAUSOS)

Les quiero decir que acá tienen un presidente como lo ven, algunos me dicen pingüino, soy pingüino si nací en el sur, qué quieren que sea, soy de corazón pingüino. Pero hoy estoy con todo el corazón en San Isidro, compartiendo con los vecinos de San Isidro, trabajando con San Isidro y agradeciendo todo el apoyo que nos ha dado permanentemente, en las últimas elecciones el cariño permanente. Quiero decirles que vamos a trabajar fuertemente, como lo vamos a hacer con San Fernando, con el intendente Amieiro, vamos a trabajar todos juntos para hacer, como decía la señora Vicegobernadora y el señor Intendente, el país y las provincias que nos merecemos. Tenemos muchas posibilidades, tengamos alegría, esperanza, lucha, defendamos lo argentino con orgullo, cada vez que defendemos a los argentinos me dicen “Kirchner tiene problemas con tal…” No tengo problemas, lo que pasa es que no soy quien para regalar el patrimonio argentino, el patrimonio argentino hay que defenderlo porque es de todos ustedes, no es de un gobierno circunstancial. (APLAUSOS)

Por eso, queridos hermanos, muchas gracias por habernos escuchado esos primeros minutos, pero quería rendir cuentas ante ustedes, el pueblo argentino, de todas las cosas que estamos haciendo para que haya memoria, Justicia, de todas las cosas que estamos haciendo para trabajar y para fortalecer a la Argentina, para que haya trabajo, educación, para ir recuperando a nuestros jubilados que ganaban 150 pesos cuando me tocó asumir como sueldo mínimo, y hoy ya están con el apoyo del PAMI en 500, más del 270 por ciento de aumento. Claro que le falta y vamos a seguir empujándolos para arriba, pudimos darle un aumento a todos y terminar con esa injusticia por la que no podíamos llegar a todos, porque nuestros jubilados durante muchos años estuvieron postergados, pero no tengan ninguna duda que van a seguir siendo el eje de mis impulsos para que ellos sigan mejorando y tengan el resguardo que la sociedad les debe dar a quienes han trabajado tanto por esta querida Argentina, eso téngalo absolutamente presente. (APLAUSOS)

También, fíjense ustedes que ahí están los datos de muchas escuelas e institutos privados, que dicen que el poder adquisitivo de la familia argentina mejoró de 2003 nominalmente un 64 por ciento, pero descontando la inflación, un 32 por ciento, que ha bajado la pobreza a la mitad, que ha bajado la indigencia y la desocupación. Claro que falta mucho, pero miren donde estábamos y donde estamos, por eso lo único que les pido cuando los toco, aunque sé que lo están haciendo, es ayúdenme, acompáñenme a que me equivoque menos y a dejar a la Argentina en el lugar que se merece, que el 10 de diciembre de 2007 le podamos decir al pueblo que estamos en la puerta del purgatorio. Porque si ustedes me ayudan, el pueblo me ayuda. Yo creo en el pueblo, algunos dicen “quiere un diálogo directo con la gente”, sí, no me gustan que intermedien con la gente, que me entornen. A mí me gusta estar en el medio de la gente porque sé que es la gente que me va a cuidar, a respaldar para hacer un país distinto. (APLAUSOS)

Gracias, gracias de corazón, este corazón pingüino queda en vuestras manos. Muchísimas gracias.

18.7.06

ACTO DE FIRMA DE ACUERDOS CON LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY

Señor presidente de la República de Paraguay, querido amigo Nicanor Duarte; señor vicepresidente, querido amigo Castiglioni; autoridades que nos acompañan; gobernadores; legisladores; congresistas; amigos, amigas: deseo agradecerle en mi nombre y el del pueblo argentino por el cordial recibimiento que el señor presidente Nicanor Duarte Frutos y las demás autoridades de la República del Paraguay nos han brindado a mí y a la comitiva que me acompaña en esta ocasión tan especial.

Esta visita tiene para mí una importancia, un significativo relevante, no sólo por la hermandad que históricamente une a nuestros pueblos sino también porque el fortalecimiento, la consolidación de la relación argentina paraguaya ha sido y será un objetivo en nuestra política exterior.

Los gobiernos de Argentina y Paraguay comparten en esta etapa de la historia principios que considero fundamentales, tales como la defensa irrestricta de la democracia, el respeto por el estado de derecho, la promoción y la protección de los derechos humanos, el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacional, y el crecimiento económico con justicia social.

Paraguay y Argentina trabajan conjuntamente para profundizar el proceso de integración latinoamericana. La reciente incorporación de la República Bolivariana de Venezuela como estado miembro del MERCOSUR y los pasos que estamos dando en materia de integración energética y desarrollo de infraestructura, son solo algunos ejemplos en ese sentido.

En lo que respecta al MERCOSUR, deseo transmitirle el interés y la voluntad del Gobierno Argentino para continuar trabajando en la profundización y perfeccionamiento en el proceso de integración y así lograr los objetivos que siempre anhelamos, un mercado común equilibrado, que permita el desarrollo económico sostenible de cada uno de sus socios y que esto redunde en beneficios concretos para nuestros pueblos.

Por este motivo hemos respaldado a lo largo de los últimos años todas aquellas medidas tendientes a lograr la nivelación de las asimetrías. En este sentido, quiero destacar la creación del fondo para la convergencia estructural del MERCOSUR basado en los principios de solidaridad y reconocimiento de las asimetrías estructurales de la región, que en los primeros años estará destinado a proyectos de infraestructura que contribuyan al desarrollo de las economías y regiones menos desarrolladas.

Por otro lado, acordamos la creación de una comisión de monitoreo del comercio bilateral, con el propósito de atender los problemas puntuales en materia del comercio bilateral, encontrar soluciones rápidas a los mismos y realizar un trabajo coordinado para lograr un intercambio más fluido.

Las tareas que debemos llevar adelante en todo el proceso de integración en América latina, la construcción del espacio de los pueblos de América del Sur, requiere, como decía el Presidente, una ardua tarea por parte de todos nuestros gobiernos.

Durante muchos años nos han acostumbrado a que trabajar separados era fundamental para el crecimiento individual de nuestros pueblos. Esto se debe a sectores internos de cada una de nuestras naciones con una visión restrictiva de lo que significa la integración o lo que significa esa integración para que ciertos intereses puedan perdurar y puedan seguir sosteniéndose y manteniéndose a costa de los sufrimientos de nuestras propias regiones y de nuestros propios pueblos.

Por eso nosotros, querido Presidente, creemos firmemente en el proceso de integración, creemos firmemente que hay que conversar todo los temas bilaterales que tienen los países de América del Sur, en este caso Paraguay y Argentina; hay que hacerlo con mucha responsabilidad, con mucha seriedad, con mucha cristalinidad y con mucha luz, porque bien dijo usted que el tema de Yacyretá lamentablemente tiene una historia de desencuentros, corrupción, frustraciones y nada más y nada menos que 24 años de retraso en la terminación de la obra que es fundamental para toda la región y es fundamental para Paraguay y la Argentina.

Por eso yo celebro que hoy nosotros hayamos dado un paso que me parece que es muy importante, porque las cosas hay que hacerlas paso a paso como corresponde y el paso que hemos dado con el gobierno de Paraguay de estudiar a fondo la viabilidad técnica y administrativa de Yacyretá para conformarla en algo viable y posible, marca el inicio de un rumbo para que durante 90 días las comisiones de ambos países, los representantes de ambos países, estudien cómo definitivamente podemos poner en marcha y que Yacyretá no se convierta en una carga permanente de frustraciones para nuestros pueblos sino en un elemento de realizaciones.

También ambos representantes de las repúblicas, profundamente democráticas, apelamos a que todo el proceso de conversaciones que llevemos para la viabilidad técnica y financiera de Yacyretá, tenga su paso por los respectivos congresos de la Nación, por los organismos de contralor, las viabilidades, las posibilidades, los mecanismos, es decir, queremos que tenga un rango y una calidad institucional que no deje ninguna duda. Porque querido Presidente, usted sabe que lamentablemente, todos los procesos o todo lo que rodeó al proceso de Yacyretá, siempre estuvo enmarcado en un gran oscurantismo y llenó de dudas a todos los actores que tuvieron que participar en las realizaciones de dichos temas.

Por eso celebro profundamente la conversación mantenida con el señor Presidente, con el señor Vicepresidente y con representantes de ambas naciones, en el sentido de poner un punto de inflexión; es cierto, empezar a estudiar la viabilidad técnica y la viabilidad financiera de Yacyretá, pero hacerlo a fondo, de cara a la sociedad y con la participación institucional de todos los organismos que correspondan, para que el día que determinemos en esta comisión, en este espacio de trabajo que hemos estimado en 90 días, se avance en resoluciones y que estas resoluciones estén avaladas por todos los sectores de nuestros países, por todos los organismos de contralor para que los pasos que demos tengan un paso de certeza, que no jueguen con la esperanza, la fe y la decisión de nuestros pueblos. No queremos hacer ni maniqueísmos ni manoseos ni queremos tener actitudes demagógicas irresponsables, porque lo que queremos construir es la teoría de la responsabilidad y la teoría de la responsabilidad parte por una práctica profunda de la calidad institucional que tenemos que darle a la resolución de nuestros temas y esa calidad institucional tiene que estar acompañada de un gran proceso de cristalinidad y que sean pasos para adelante, querido Presidente. Es decir que cuando se escriba sobre este tiempo de la historia digan que tuvimos la responsabilidad, la seriedad y la calidad para resolver los temas de nuestros pueblos y que definitivamente se terminaron los procesos oscuros sobre las resoluciones del tema de Yacyretá, porque cada vez que se resuelve un tema de fondo en Yacyretá, siempre se está pensando a ver qué cosa rara pasó atrás. Nosotros queremos definitivamente terminar con este tema.

Así que celebro profundamente el haber acordado la puesta en marcha de esta comisión para que definitivamente vayamos resolviendo todos los temas pendientes que tenemos por delante.

En cuanto a su visión americanista, la comparto plenamente, creo en la autodeterminación de los pueblos, creo profundamente en la búsqueda de la justicia, de la equidad, de la lucha contra la exclusión, de la solidaridad; creo que cuando usted reclama la profundización del MERCOSUR y cuando el MERCOSUR tiene que derramar solidaridad hacia las economías más pequeñas, esto se va a ir convirtiendo en una realidad y en la medida en que se vayan consolidando las economías más fuertes de la región, más fácil va a ser tender la mano solidaria y generar, como en otros proceso de integración que hay en el mundo, fondos de inversión, fondos de infraestructura que tiendan a solucionar problemas que den la viabilidad a naciones que tienen menor dimensión económica pero tienen la misma potencialidad política, institucional y calidad moral que las naciones más grandes.

Por eso nosotros creemos que hay que profundizar fuertemente el MERCOSUR, aplaudimos la integración de la República Bolivariana de Venezuela, aplaudimos el diálogo abierto, creemos que nuestras sociedades tienen que profundizar seriamente y apoyar fuertemente todos estos procesos que van a tender a la construcción de justicia, a la construcción de claridad, a la construcción de posibilidades.

Ustedes saben que los argentinos venimos de un proceso muy difícil, es muy difícil recuperarse de donde nos venimos recuperando, prácticamente todavía estamos en el infierno, tratando de salir, y cuando se cae donde se cayó una nación como la Argentina les puedo asegurar que entramos todos en un profundo estado de reflexión, y ya sabemos lo que significó la década de los 90 -terrible para nuestra sociedad, durísimo- ya sabemos cómo permanentemente tratan de alentar la idea de que esos proyectos pueden ser la solución para nuestras sociedades y ya sabemos los daños que nos han traído. Por eso decididamente estamos en un proceso de construcción donde revalorizamos fuertemente el rol promocional del Estado, donde también sabemos que el Estado y el mercado se deben complementar, donde sabemos que el mercado con la acción fuerte de toda la economía privada tiene un rol muy importante, pero con un Estado ausente es imposible construir una sociedad alternativa y superadora que nos contenga.

Por eso creemos que MERCOSUR, integración latinoamericana, países de América del Sur, todos los espacios de integración que podamos consolidar son muy importantes, pero tienen que ir acompañados de los instrumentos financieros, de los instrumentos de inversión, de los instrumentos de integración, de los instrumentos de solidaridad y la construcción de nuevas calidades institucionales que permitan la realización de nuestros pueblos.

Por eso comparto fervientemente muchas de vuestras manifestaciones, que creo hacen al sentimiento de una región absolutamente distinta.

Hoy quería estar acá en el Paraguay y agradezco profundamente la invitación del señor presidente del Paraguay. Ustedes saben que hoy en la Argentina se recuerda con profundo dolor 12 años de un atentado que se dio allá por el 18 de julio de 1994 respecto a la institución de la AMIA, una institución de la comunidad judía, una institución de la comunidad argentina que aún después de 12 años, por todas las circunstancias y el trabajo de sectores de poder, de otros sectores e inclusive de graves fallas de la Justicia, todavía no se ha podido resolver algo que a nosotros nos duele profundamente, que es determinar con absoluta claridad las sanciones a los culpables de un acto lamentable, horroroso, que nos duele profundamente a todos los argentinos porque para nosotros, más allá de un atentado a una determinada comunidad que es parte de la sociedad argentina, creemos que la agraviada, aparte de los integrantes de la comunidad, es la sociedad argentina en su totalidad.

Pero así y todo no quise dejar de estar presente aquí, sé que todos lo entienden perfectamente porque sé que estamos dando un paso fundamental y central para ver si encontramos el rumbo definitivo a la solución de problemas que tenemos que solucionar entre argentina y Paraguay, que los tenemos que solucionar como naciones maduras, responsables, serias, y buscar desde la verdad relativa del Paraguay y la verdad relativa de la Argentina, una verdad superadora que nos pueda contener y podamos dar las respuestas que correspondan.

Así que profunda claridad, profunda cristalinidad, profunda participación de los poderes institucionales, profunda discusión de los intereses que tengamos que discutir para lograr que queden definitivamente resueltos y dentro de 90 días podamos empezar a alumbrar con claridad el rumbo a los problemas, a las demandas que puedan existir y a las soluciones que nos permitan arribar definitivamente a la terminación de esta obra. Como usted decía, son 24 años que estamos esperando y Dios quiera que la podamos terminar o dejarla prácticamente terminada en este tiempo transitorio de la historia en que nos toca gobernar nuestros países. Si nosotros logramos que eso se dé, querido Nicanor Duarte, querido amigo, estaremos dando un paso importantísimo para la historia.

Y también otro paso importante que tenemos que dar es ayudar a desentrañar -porque esto también es central-, resolver, terminar, aclarar, zanjar diferencias y algo que se merecen todos los paraguayos y todos los argentinos es determinar las responsabilidades de por qué tardamos 24 años, qué pasó durante esos 24 años. Porque se habla mucho de los mecanismos de corrupción y las situaciones que nos tocó vivir en Yacyretá durante este tiempo, pero desde la Argentina me gustaría proponerle, mi querido Presidente paraguayo, que hagamos una comisión investigadora para determinar las responsabilidades durante estos 24 años, porque nuestros pueblos merecen la verdad. (aplausos). Los responsables de esta situación tristísima que nos toca vivir deben ser conocidos por nuestras sociedades y definitivamente aclarar que este tipo de cosas en el mundo que estamos tratando de generar como punto de inflexión y en la región que queremos construir, no tienen más cabida.

Así que, queridos hermanos paraguayos, queridos amigos, querido pueblo de Paraguay, agradezco profundamente el afecto, el cariño permanente, espero que se vuelvan habituales nuestras visitas. Ustedes me han invitado a participar prontamente de alguna reunión en el lugar de las obras, para mí va a ser un honor poder acompañarlos, poder estar junto a ustedes, y no se tiene que convertir en una novedad la presencia de un presidente paraguayo en la Argentina o la presencia de un presidente argentino en Paraguay, tiene que ser un hecho cotidiano porque eso va a demostrar que Paraguay y Argentina entienden claramente el mensaje de nuestros próceres y la construcción de la Patria grande, de una Latinoamérica unida, y paraguayos y argentinos trabajando juntos para superar las grandes inequidades que todavía tenemos en nuestra sociedad, como usted bien decía. Porque vemos que vamos mejorando, vemos que vamos creciendo, pero también vemos, con absoluta objetividad, que todavía hay muchos hermanos que necesitan el proceso de inclusión, de realización, de sentirse parte de nuestras patrias.

Muchísimas gracias, ¡viva Paraguay, viva la Argentina; viva la Argentina, viva Paraguay, viva la hermandad fraterna y permanente entre nuestros pueblos! Muchísimas gracias.

ACTO DE FIRMA DE ACUERDOS CON LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY

Señor presidente de la República de Paraguay, querido amigo Nicanor Duarte; señor vicepresidente, querido amigo Castiglioni; autoridades que nos acompañan; gobernadores; legisladores; congresistas; amigos, amigas: deseo agradecerle en mi nombre y el del pueblo argentino por el cordial recibimiento que el señor presidente Nicanor Duarte Frutos y las demás autoridades de la República del Paraguay nos han brindado a mí y a la comitiva que me acompaña en esta ocasión tan especial.

Esta visita tiene para mí una importancia, un significativo relevante, no sólo por la hermandad que históricamente une a nuestros pueblos sino también porque el fortalecimiento, la consolidación de la relación argentina paraguaya ha sido y será un objetivo en nuestra política exterior.

Los gobiernos de Argentina y Paraguay comparten en esta etapa de la historia principios que considero fundamentales, tales como la defensa irrestricta de la democracia, el respeto por el estado de derecho, la promoción y la protección de los derechos humanos, el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacional, y el crecimiento económico con justicia social.

Paraguay y Argentina trabajan conjuntamente para profundizar el proceso de integración latinoamericana. La reciente incorporación de la República Bolivariana de Venezuela como estado miembro del MERCOSUR y los pasos que estamos dando en materia de integración energética y desarrollo de infraestructura, son solo algunos ejemplos en ese sentido.

En lo que respecta al MERCOSUR, deseo transmitirle el interés y la voluntad del Gobierno Argentino para continuar trabajando en la profundización y perfeccionamiento en el proceso de integración y así lograr los objetivos que siempre anhelamos, un mercado común equilibrado, que permita el desarrollo económico sostenible de cada uno de sus socios y que esto redunde en beneficios concretos para nuestros pueblos.

Por este motivo hemos respaldado a lo largo de los últimos años todas aquellas medidas tendientes a lograr la nivelación de las asimetrías. En este sentido, quiero destacar la creación del fondo para la convergencia estructural del MERCOSUR basado en los principios de solidaridad y reconocimiento de las asimetrías estructurales de la región, que en los primeros años estará destinado a proyectos de infraestructura que contribuyan al desarrollo de las economías y regiones menos desarrolladas.

Por otro lado, acordamos la creación de una comisión de monitoreo del comercio bilateral, con el propósito de atender los problemas puntuales en materia del comercio bilateral, encontrar soluciones rápidas a los mismos y realizar un trabajo coordinado para lograr un intercambio más fluido.

Las tareas que debemos llevar adelante en todo el proceso de integración en América latina, la construcción del espacio de los pueblos de América del Sur, requiere, como decía el Presidente, una ardua tarea por parte de todos nuestros gobiernos.

Durante muchos años nos han acostumbrado a que trabajar separados era fundamental para el crecimiento individual de nuestros pueblos. Esto se debe a sectores internos de cada una de nuestras naciones con una visión restrictiva de lo que significa la integración o lo que significa esa integración para que ciertos intereses puedan perdurar y puedan seguir sosteniéndose y manteniéndose a costa de los sufrimientos de nuestras propias regiones y de nuestros propios pueblos.

Por eso nosotros, querido Presidente, creemos firmemente en el proceso de integración, creemos firmemente que hay que conversar todo los temas bilaterales que tienen los países de América del Sur, en este caso Paraguay y Argentina; hay que hacerlo con mucha responsabilidad, con mucha seriedad, con mucha cristalinidad y con mucha luz, porque bien dijo usted que el tema de Yacyretá lamentablemente tiene una historia de desencuentros, corrupción, frustraciones y nada más y nada menos que 24 años de retraso en la terminación de la obra que es fundamental para toda la región y es fundamental para Paraguay y la Argentina.

Por eso yo celebro que hoy nosotros hayamos dado un paso que me parece que es muy importante, porque las cosas hay que hacerlas paso a paso como corresponde y el paso que hemos dado con el gobierno de Paraguay de estudiar a fondo la viabilidad técnica y administrativa de Yacyretá para conformarla en algo viable y posible, marca el inicio de un rumbo para que durante 90 días las comisiones de ambos países, los representantes de ambos países, estudien cómo definitivamente podemos poner en marcha y que Yacyretá no se convierta en una carga permanente de frustraciones para nuestros pueblos sino en un elemento de realizaciones.

También ambos representantes de las repúblicas, profundamente democráticas, apelamos a que todo el proceso de conversaciones que llevemos para la viabilidad técnica y financiera de Yacyretá, tenga su paso por los respectivos congresos de la Nación, por los organismos de contralor, las viabilidades, las posibilidades, los mecanismos, es decir, queremos que tenga un rango y una calidad institucional que no deje ninguna duda. Porque querido Presidente, usted sabe que lamentablemente, todos los procesos o todo lo que rodeó al proceso de Yacyretá, siempre estuvo enmarcado en un gran oscurantismo y llenó de dudas a todos los actores que tuvieron que participar en las realizaciones de dichos temas.

Por eso celebro profundamente la conversación mantenida con el señor Presidente, con el señor Vicepresidente y con representantes de ambas naciones, en el sentido de poner un punto de inflexión; es cierto, empezar a estudiar la viabilidad técnica y la viabilidad financiera de Yacyretá, pero hacerlo a fondo, de cara a la sociedad y con la participación institucional de todos los organismos que correspondan, para que el día que determinemos en esta comisión, en este espacio de trabajo que hemos estimado en 90 días, se avance en resoluciones y que estas resoluciones estén avaladas por todos los sectores de nuestros países, por todos los organismos de contralor para que los pasos que demos tengan un paso de certeza, que no jueguen con la esperanza, la fe y la decisión de nuestros pueblos. No queremos hacer ni maniqueísmos ni manoseos ni queremos tener actitudes demagógicas irresponsables, porque lo que queremos construir es la teoría de la responsabilidad y la teoría de la responsabilidad parte por una práctica profunda de la calidad institucional que tenemos que darle a la resolución de nuestros temas y esa calidad institucional tiene que estar acompañada de un gran proceso de cristalinidad y que sean pasos para adelante, querido Presidente. Es decir que cuando se escriba sobre este tiempo de la historia digan que tuvimos la responsabilidad, la seriedad y la calidad para resolver los temas de nuestros pueblos y que definitivamente se terminaron los procesos oscuros sobre las resoluciones del tema de Yacyretá, porque cada vez que se resuelve un tema de fondo en Yacyretá, siempre se está pensando a ver qué cosa rara pasó atrás. Nosotros queremos definitivamente terminar con este tema.

Así que celebro profundamente el haber acordado la puesta en marcha de esta comisión para que definitivamente vayamos resolviendo todos los temas pendientes que tenemos por delante.

En cuanto a su visión americanista, la comparto plenamente, creo en la autodeterminación de los pueblos, creo profundamente en la búsqueda de la justicia, de la equidad, de la lucha contra la exclusión, de la solidaridad; creo que cuando usted reclama la profundización del MERCOSUR y cuando el MERCOSUR tiene que derramar solidaridad hacia las economías más pequeñas, esto se va a ir convirtiendo en una realidad y en la medida en que se vayan consolidando las economías más fuertes de la región, más fácil va a ser tender la mano solidaria y generar, como en otros proceso de integración que hay en el mundo, fondos de inversión, fondos de infraestructura que tiendan a solucionar problemas que den la viabilidad a naciones que tienen menor dimensión económica pero tienen la misma potencialidad política, institucional y calidad moral que las naciones más grandes.

Por eso nosotros creemos que hay que profundizar fuertemente el MERCOSUR, aplaudimos la integración de la República Bolivariana de Venezuela, aplaudimos el diálogo abierto, creemos que nuestras sociedades tienen que profundizar seriamente y apoyar fuertemente todos estos procesos que van a tender a la construcción de justicia, a la construcción de claridad, a la construcción de posibilidades.

Ustedes saben que los argentinos venimos de un proceso muy difícil, es muy difícil recuperarse de donde nos venimos recuperando, prácticamente todavía estamos en el infierno, tratando de salir, y cuando se cae donde se cayó una nación como la Argentina les puedo asegurar que entramos todos en un profundo estado de reflexión, y ya sabemos lo que significó la década de los 90 -terrible para nuestra sociedad, durísimo- ya sabemos cómo permanentemente tratan de alentar la idea de que esos proyectos pueden ser la solución para nuestras sociedades y ya sabemos los daños que nos han traído. Por eso decididamente estamos en un proceso de construcción donde revalorizamos fuertemente el rol promocional del Estado, donde también sabemos que el Estado y el mercado se deben complementar, donde sabemos que el mercado con la acción fuerte de toda la economía privada tiene un rol muy importante, pero con un Estado ausente es imposible construir una sociedad alternativa y superadora que nos contenga.

Por eso creemos que MERCOSUR, integración latinoamericana, países de América del Sur, todos los espacios de integración que podamos consolidar son muy importantes, pero tienen que ir acompañados de los instrumentos financieros, de los instrumentos de inversión, de los instrumentos de integración, de los instrumentos de solidaridad y la construcción de nuevas calidades institucionales que permitan la realización de nuestros pueblos.

Por eso comparto fervientemente muchas de vuestras manifestaciones, que creo hacen al sentimiento de una región absolutamente distinta.

Hoy quería estar acá en el Paraguay y agradezco profundamente la invitación del señor presidente del Paraguay. Ustedes saben que hoy en la Argentina se recuerda con profundo dolor 12 años de un atentado que se dio allá por el 18 de julio de 1994 respecto a la institución de la AMIA, una institución de la comunidad judía, una institución de la comunidad argentina que aún después de 12 años, por todas las circunstancias y el trabajo de sectores de poder, de otros sectores e inclusive de graves fallas de la Justicia, todavía no se ha podido resolver algo que a nosotros nos duele profundamente, que es determinar con absoluta claridad las sanciones a los culpables de un acto lamentable, horroroso, que nos duele profundamente a todos los argentinos porque para nosotros, más allá de un atentado a una determinada comunidad que es parte de la sociedad argentina, creemos que la agraviada, aparte de los integrantes de la comunidad, es la sociedad argentina en su totalidad.

Pero así y todo no quise dejar de estar presente aquí, sé que todos lo entienden perfectamente porque sé que estamos dando un paso fundamental y central para ver si encontramos el rumbo definitivo a la solución de problemas que tenemos que solucionar entre argentina y Paraguay, que los tenemos que solucionar como naciones maduras, responsables, serias, y buscar desde la verdad relativa del Paraguay y la verdad relativa de la Argentina, una verdad superadora que nos pueda contener y podamos dar las respuestas que correspondan.

Así que profunda claridad, profunda cristalinidad, profunda participación de los poderes institucionales, profunda discusión de los intereses que tengamos que discutir para lograr que queden definitivamente resueltos y dentro de 90 días podamos empezar a alumbrar con claridad el rumbo a los problemas, a las demandas que puedan existir y a las soluciones que nos permitan arribar definitivamente a la terminación de esta obra. Como usted decía, son 24 años que estamos esperando y Dios quiera que la podamos terminar o dejarla prácticamente terminada en este tiempo transitorio de la historia en que nos toca gobernar nuestros países. Si nosotros logramos que eso se dé, querido Nicanor Duarte, querido amigo, estaremos dando un paso importantísimo para la historia.

Y también otro paso importante que tenemos que dar es ayudar a desentrañar -porque esto también es central-, resolver, terminar, aclarar, zanjar diferencias y algo que se merecen todos los paraguayos y todos los argentinos es determinar las responsabilidades de por qué tardamos 24 años, qué pasó durante esos 24 años. Porque se habla mucho de los mecanismos de corrupción y las situaciones que nos tocó vivir en Yacyretá durante este tiempo, pero desde la Argentina me gustaría proponerle, mi querido Presidente paraguayo, que hagamos una comisión investigadora para determinar las responsabilidades durante estos 24 años, porque nuestros pueblos merecen la verdad. (aplausos). Los responsables de esta situación tristísima que nos toca vivir deben ser conocidos por nuestras sociedades y definitivamente aclarar que este tipo de cosas en el mundo que estamos tratando de generar como punto de inflexión y en la región que queremos construir, no tienen más cabida.

Así que, queridos hermanos paraguayos, queridos amigos, querido pueblo de Paraguay, agradezco profundamente el afecto, el cariño permanente, espero que se vuelvan habituales nuestras visitas. Ustedes me han invitado a participar prontamente de alguna reunión en el lugar de las obras, para mí va a ser un honor poder acompañarlos, poder estar junto a ustedes, y no se tiene que convertir en una novedad la presencia de un presidente paraguayo en la Argentina o la presencia de un presidente argentino en Paraguay, tiene que ser un hecho cotidiano porque eso va a demostrar que Paraguay y Argentina entienden claramente el mensaje de nuestros próceres y la construcción de la Patria grande, de una Latinoamérica unida, y paraguayos y argentinos trabajando juntos para superar las grandes inequidades que todavía tenemos en nuestra sociedad, como usted bien decía. Porque vemos que vamos mejorando, vemos que vamos creciendo, pero también vemos, con absoluta objetividad, que todavía hay muchos hermanos que necesitan el proceso de inclusión, de realización, de sentirse parte de nuestras patrias.

Muchísimas gracias, ¡viva Paraguay, viva la Argentina; viva la Argentina, viva Paraguay, viva la hermandad fraterna y permanente entre nuestros pueblos! Muchísimas gracias.

17.7.06

ENA OFRECIDA EN SU HONOR POR EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY, DR. NICANOR DUARTE FRUTOS

Querido amigo Presidente; querido amigo vicepresidente; señor presidente de la Cámara de Diputados; señores ministros; legisladores, funcionarios; amigos y amigas: para mí es una profunda alegría poder estar hoy en Paraguay y compartir con mi amigo Nicanor un día de trabajo, un día de esfuerzos, un día de sueños por la integración de la región, por la integración latinoamericana, por la construcción del MERCOSUR, por la consolidación de la solidaridad, por darle voz, identidad y rumbos a esta querida región, que tantas veces terminó siendo el patio trasero de las grandes decisiones que se han tomado hacia esta región del mundo y en el propio mundo.

Nosotros soñamos con la construcción del espacio en los países de América, soñamos con tener una voz que nos permita en bloque poder expresar la vocación de integración, pero la vocación de difusión de los intereses que tenemos, también soñamos con abrir nuestras puertas a todos los pueblos del mundo. Muchas veces hemos conversado con Nicanor estas ideas, estos conceptos que cuesta, a veces, hacer entender en la región porque creen que muchas veces es mejor tener determinado tipo de relaciones carnales o determinado tipo de subordinación política, intelectual, de identidad, de construcción, que empezar a expresar una política de construcción como alternativa que nos permita consolidar definitivamente el crecimiento de nuestros pueblos.

Creo, lo hemos conversado contigo Nicanor, que cuando la historia nos da la oportunidad de tener la iniciativa política en la conducción del Estado nosotros tenemos que ser absolutamente fieles a nuestras convicciones, tenemos que creer que no se construye un mundo sin ideas, que no se construye un mundo sin conceptos, pensamientos y que si bien la integración económica es importante, mucho más importante es la integración política, la integración de ideas, la integración de solidaridades, que eso permite la construcción de las alternativas económicas que, de última, terminan definiendo las respuestas que nuestros pueblos necesitan.

Nuestra región durante décadas ha sufrido muchísimos, desde oscurantismo desde la propia iniciativa del poder, hasta dictaduras atroces que han quebrado la posibilidad de tener generaciones muy fuertes, generaciones potenciadas para la conducción del Estado y que los Estados no han podido contar. Por eso en esta etapa que estamos tratando de construir en América latina, estamos tratando de construir el MERCOSUR es vital generar marcos de solidaridad, de responsabilidad, de entender que tenemos que luchar por la justicia y la equidad, que es fundamental luchar por la inclusión social, que es fundamental derrotar la pobreza, construir trabajo, derrotar la indigencia, erigir una industria nacional, la construcción de nuestros productos con valor agregado, darle la potencialidad económica y administraciones correctas a nuestros Estados, entender – como expresábamos recién con el señor vicepresidente – que es muy importante el mercado pero es muy importante no tener un Estado ausente. Y no hay que tener vergüenza porque hayan existido Estados prebendarios no significa anular la gran importancia en la construcción de nuestras naciones.

Nosotros creemos en el Estado que promociona, en el Estado que empuja, en el Estado que consolida, en el Estado que perfila, en el Estado que tiene realmente una acción y una incidencia, no empresaria ni paternalista ni un tutelaje fuera de época, pero si en un Estado que representa los intereses de todos los ciudadanos. Creemos en el mercado que funcione con cristalinidad y transparencia, que permita la inversión, el crecimiento económico y el funcionamiento global de la capacidad, de la inteligencia, de la imaginación y de la vocación del sector privado. Si logramos combinar estos dos factores fundamentales nuestras naciones necesariamente van a crecer.

Y después de mucho tiempo en la región se está dando un interesante proceso de crecimiento, si ese proceso de crecimiento lo hacemos con equidad, lo hacemos con inclusión, lo hacemos con la vocación de construir un proceso industrial en serio vamos bien, porque no hay desarrollo económico realmente sustentable, si no hay una industria nacional que lo consolide. Y si a eso logramos una producción agropecuaria con valor agregado e integrada a los intereses del país y no en un pequeño sector, evidentemente va a alumbra una región absolutamente diferente.

Por eso yo vengo al Paraguay feliz a compartir esta primera visita oficial, como vine feliz a compartir vuestra asunción, la suya y del vicepresidente, y también a la reunión que tuvimos del MERCOSUR. Se que tenemos por delante muchísimo trabajo entre ambos, que tenemos que solucionar muchísimos problemas, que tenemos que encontrar el camino que le de viabilidad a muchas aspiraciones que ambos tenemos, pero estoy seguro que todos esos desafíos que tenemos los vamos a ir resolviendo con la madurez, con la racionalidad, con la responsabilidad y teniendo en cuenta los valores que nuestros pueblos necesitan y las necesidades que tienen.

La Argentina quiere al Paraguay, la Argentina lo siente como un hermano al pueblo paraguayo y a mí en este tiempo circunstancia de la historia, que me toca tener la iniciativa transitoria de la conducción del Estado en mi país me toca la suerte de compartir con alguien que considero un amigo, que está hoy conduciendo el Paraguay, que es el señor Presidente Nicanor Duarte, yo le digo con todo afecto, Nicanor, con quien hemos construido una amistad, un afecto y hemos compartido muchísimos foros, levantando, a veces, un poco la voz para tratar de ser escuchados para que entiendan que atrás de muchas cosas hay una región que lucha por ser, que quiere ser, que no quiere mendicidad, pero que quiere ser escuchada y quiere tener las mismas posibilidades que el resto de las otras regiones y que evidentemente nosotros, muchas veces, hemos sido postergados por esa cuestión de la división del capital y el trabajo, que aún hoy – nos guste o no – reinan en el mundo.

Por eso, querido Nicanor, sé que nos espera una larga lucha todavía, pero estoy seguro que la construcción de ese espacio grande, que soñamos para Latinoamérica, lo vamos a poder lograr con un proceso de solidaridad, de mutuo respeto, de escucharnos permanentemente y de entender que nuestros pueblos necesitan que sus gobernantes tengan el coraje, la decisión y la vocación de llevar esa voz que muchas veces uno dice dentro de casa a todos los lugares del mundo. A todos los amigos del Paraguay les puedo decir que el Presidente de Paraguay lo que dice en casa lo dice fuera. Por eso yo dije que el Presidente de Paraguay es una persona que vale. Por eso, con mucha sinceridad, hemos construido este afecto y esta amistad, porque alguien que lo que dice adentro, lo dice afuera, independientemente de las circunstancias y la coyuntura que le toca vivir, más cuando proviene de países como los nuestros - y en el caso de Paraguay más chico que el propio que me toca conducir a mí - tiene un valor realmente muy fuerte, muy grande y genera una conducta valorativa de parte nuestra realmente profunda.

Así que, querido Nicanor, muchas gracias por esta condecoración, la agradezco profundamente, para mi es un profundo honor ser condecorado con la Orden de este patriota y te digo, de corazón, que Argentina y Paraguay, Paraguay y Argentina tienen mucho camino que recorrer, pero ambos países tienen que ayudar a construir ese espacio que América del Sur necesita para que esa voz que, a veces solitaria levantamos, tenga la fuerza de la construcción política. Muchísimas gracias.

14.7.06

INAUGURACIÓN DEL PRIMER TRAMO DE LA AUTOPISTA LUJÁN - MERCEDES

Amigo Gobernador de la provincia de Buenos Aires; amigo Intendente municipal de Luján; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial; amigos intendentes; querido monseñor; representantes de organizaciones sociales; señoras y señores: creo que Luján es un buen lugar para que, en forma conjunta, podamos hacer algunas reflexiones. En primer lugar, quería ante ustedes, el pueblo reunido acá, dejar en claro que la resolución al diferendo en el Tribunal de La Haya recién empieza, vamos logrando cosas importantes y nosotros creemos que hay que defender firmemente los derechos que corresponden a la República Argentina en el marco del derecho, la justicia y la búsqueda de la equidad. Y lo vamos a hacer con toda la dignidad, con toda la responsabilidad y con toda la fortaleza que corresponde. (Aplausos)

En segundo lugar, en estos últimos días - como enunciaba el Gobernador hace un ratito – nosotros hemos visto viejas películas del pasado. La Argentina tiene que seguir a fondo este proceso de cambio y las decisiones que fueron a defender nuestros amigos, nuestros aliados, nuestros compañeros en el Congreso de la Nación, y que explicaba Cristina el otro día, poniendo la cara, como siempre lo ha hecho, con toda claridad, con toda autoridad y habiendo estudiado bien a fondo la necesidad de esos instrumentos que necesita el Poder Ejecutivo para gobernar. Nosotros queremos reafirmar el convencimiento y la necesidad global que tenemos de esos instrumentos para poder consolidar la gobernabilidad del país. Nosotros convocamos a la concertación plural y hay muchísimos amigos de todos los partidos y muchísimos amigos radicales que nos están acompañando, pero con respecto a lo que ustedes vieron allá quédense tranquilos, esos que se escaparon en el primer gobierno de la democracia, que se escaparon y dejaron 50 muertos en la Plaza allá por el año 2001, esos que dejaron el triste y luctuoso hecho del puente Corrientes, cuando era Ministro de Interior alguien que es diputado ahora, y todavía sigue hablando, aquellos que siempre se escaparon también el otro día, cuando no le podían rebatir a Cristina, se volvieron a escapar del Senado. Una verdadera vergüenza para la consolidación de la democracia. (Aplausos).

Yo, queridos hermanos, les digo que es doloroso, cuando tienen que hacerse la autocrítica del terrible daño que sufrió el país o de las distintas cosas de las que fueron responsables. Ahora que ven que la Argentina empieza a salir, que a la Argentina se la empieza a administrar, que empezamos a rendir las asignaturas pendientes de tantos años, vuelven con ese discurso viejo, antiguo, sin sentido, con esa máquina de impedir. Les digo señores senadores del radicalismo: de una vez por todas abran el corazón y la mente al país, dejen de escaparse y comprométanse con la realidad, tengan una alternativa, tengan una idea, dan pena realmente. (Aplausos) Hablan de debatir y cuando llega la hora de hacerlo se escapan, la verdad que no los entiendo. Es una anécdota más pero es bueno tener buena memoria.

Escuchaba acá y me comentaba el Gobernador de la provincia, él no se animó pero yo me voy a animar -me animo a tantas cosas, como buen pingüino, qué se le va a hacer-, la obligación de los gobernantes es escuchar al pueblo, y recién escuchaba, con toda razón, a los hermanos y hermanas de Chivilcoy que decían que esta Ruta 5 tiene que llegar hasta Chivilcoy. (Aplausos) Le acabo de dar la orden a ese hombre de anteojos que ven, el arquitecto De Vido, de que en 60 días esa obra de 200 millones de pesos sea licitada para que tengamos la obra hasta Chivilcoy como corresponde. (Aplausos)

Espero volver a Chivilcoy, pueblo que amo y quiero tanto por el respeto, el cariño y el apoyo que me dieron cuando ni siquiera me conocían, cuando fui por allí, para poner la obra en marcha con ustedes. Hoy es 14 de julio, querido De Vido, el 14 de septiembre espero que sea anunciada la licitación con el Gobernador en la Casa de Gobierno, junto a todos ustedes. (Aplausos)

También por allí, y les agradezco la deferencia, nos agradecen por la obra de la Plaza Belgrano, pero también es cierto que muchos vecinos cercanos a la Plaza Belgrano piden la extensión de cinco cuadras con el mismo material de dicha obra. Querido De Vido, firme un convenio con el intendente Prince y hagamos esas cinco cuadras con el material que corresponde para llevarla adelante. (Aplausos)

Creo que esto es lo importante, para esto nosotros queremos administrar seriamente los fondos, para esto queremos consolidar el superávit, para esto queremos consolidar el mejoramiento económico, la lucha contra la pobreza, la indigencia y la desocupación en la Argentina, para poder ir concretando todas estas obras que mejoran la calidad de vida de la gente, para eso estamos en el gobierno.

Por eso queridos hermanos y hermanas, muchas fuerza, creer en nosotros mismos, a recuperar la autoestima, vamos a seguir creciendo, vamos a seguir haciendo una Argentina diferente, vamos a seguir convocando a todos, vamos a seguir teniendo una actitud positiva, vamos a seguir teniendo los brazos abiertos y el corazón abierto para todos los hombres y mujeres de la Argentina que nos quieran acompañar en la construcción del nuevo país. Vamos a seguir haciendo, como dijo el Intendente, levantando y moviendo la bandera argentina, el escudo nacional, el sentido y la identidad para la construcción de este nuevo país que nos cobije a todos. Vamos a seguir trabajando sin rencores ni odios, vamos a seguir trabajando por el amor, vamos a seguir trabajando y creyendo en Dios, vamos a seguir trabajando para tomarnos de la mano, vamos a seguir trabajando para dar soluciones como corresponde, y vamos a seguir teniendo toda la capacidad de autocrítica.

Corregiremos todos los errores que cometamos, pero no vamos a ser presa de los lobbies, no hay lobby que nos venga a apretar, no lo vamos a aceptar, a nosotros el único que nos marca el rumbo es el pueblo argentino, es la gente, es la sociedad, son ellos los que tienen que decirnos cuándo acertamos y cuándo nos equivocamos; creemos en el juicio del pueblo, creemos en la voluntad del pueblo.

Muchas gracias amigos intendentes, muchas gracias a los alumnos allí presentes que honran levantando la bandera de la provincia de Buenos Aires y la bandera argentina. Dios quiera que ustedes puedan tener una Argentina mucho mejor que nosotros, para eso estamos trabajando y poniendo todo nuestro cuerpo.

Ahora de corazón les quiero agradecer profundamente tanta fuerza, les quiero agradecer cuando me tocan la mano, cuando me dicen “adelante pingüino, no aflojés”, les quiero agradecer el acompañamiento, no saben la fortaleza espiritual que me dan. Yo sé que con ustedes un nuevo país va alumbrar, y yo me entrego y me confío a ustedes, nada más que a ustedes pueblo argentino, muchas gracias.

13.7.06

ACTO DE FIRMA DEL ACUERDO DE ASISTENCIA A PRODUCTORES AGROPECUARIOS DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES

Señor gobernador de la provincia de Corrientes; señores ministros; autoridades nacionales, provinciales; señores intendentes; señores productores agropecuarios; señoras, señores: es un verdadero placer tenerlos a ustedes en vuestra casa, que es la Casa de Gobierno.

Tengo siempre un recuerdo que me quedó del año 2002 cuando estaba haciendo la campaña en Corrientes y fui a la ciudad de Empedrado; yo recién empezaba a caminar y la verdad que no me conocía nadie, pero me atendieron tan bien, con tanto cariño, desde el Intendente -que ni siquiera me acuerdo de qué partido era- los concejales de toda la ciudad, hasta la gente de Empedrado, Bella Vista. La verdad que me quedaron recuerdos hermosos, esta es la realidad; siempre en Corrientes hemos encontrado la solidaridad y el afecto del pueblo correntino en todo este tiempo que estamos trabajando juntos, y hoy creo que llegamos con una respuesta a quienes les tocó sufrir un golpe fuerte como fue el tema de la aftosa al trabajo productivo de productores pequeños, productores que luchan cotidianamente por sobrevivir, por darle funcionalidad a su unidad productiva.

Cuando a mí me lo explicaban el señor Gobernador, los señores ministros, los representantes del SENASA, comprendí perfectamente cuál era la situación y el tema era buscar cómo encontrábamos las partidas para hacer frente a una crisis inesperada, nadie esperaba que nos podían suceder este tipo de cosas.

Lo hicimos y le dijimos en su momento al Gobernador que nosotros lo íbamos a acompañar, que lo hacíamos con la mejor de las buenas voluntades en la tarea creativa, la tarea de buscar solución a los problemas.

Hoy estamos anunciando este acuerdo que comprende esta puesta en marcha y espero que esto sirva para que se pueda recuperar el tiempo perdido. Siempre es difícil recuperar el tiempo perdido, siempre es difícil cuando se producen este tipo de situaciones como enfermedades que tiran por la borda años y años de trabajo serio y responsable, a veces por irresponsabilidad de otros en otros lados, pero lamentablemente lo sufren todos.

Nosotros confiamos perfectamente en ustedes, esto es el inicio, los vamos a seguir acompañando y sabemos que son verdaderos trabajadores y productores de la tierra. Como presidente de la Nación les hago un claro reconocimiento.

Muchas gracias por estar acá, muchas gracias señor Gobernador por la voluntad permanente de concertar, dialogar, de buscar las soluciones de la Argentina y de su provincia también. Estas puertas están absolutamente abiertas; nosotros estamos con los oídos abiertos, con la voluntad de trabajar juntos, la voluntad de buscar soluciones y de volver bien productivos y con rentabilidades acordes a aquellos que trabajan con sus propias manos la tierra.

Muchísimas gracias.

12.7.06

ACTO DE INAUGURACIÓN DE OBRAS DE ITUZAINGO

Señor gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor intendente municipal de Ituzaingó; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial; amigos intendentes; amigas y amigos: para mí estar nuevamente aquí, en esta querida localidad de Ituzaingó, es un verdadero placer; puedo venir y mirarlos a todos ustedes con los ojos de frente y de corazón a corazón. Todo lo que fuimos conversando durante este tiempo, donde nunca dejé de venir, lo estamos cumpliendo. Estamos avanzando en una obra, que yo cuando escucho hablar a algunos dirigentes nacionales o algún dirigente nacional de que es la “hora de cloacas” -y todos saben a quien me refiero- recuerdo la vergüenza de lo que hicieron con las cloacas y la licitación de Ituzaingó, con la que prácticamente quisieron estafar a todo su pueblo. Lo estamos haciendo nosotros después de muchos años junto con el pueblo y esperamos que para fin del año que viene junto con la provincia de Buenos Aires, con el señor Gobernador, la podamos terminar.

El anuncio de la construcción de la obra y del terreno para el hospital es fundamental y central; la obra que acabamos de inaugurar también; las sucesivas inversiones en viviendas, en mejoramiento de las viviendas y el acompañamiento permanente a este pueblo de Ituzaingó fue, es y va a seguir siendo, y la Argentina paulatinamente va revirtiendo una situación dolorosa, lamentable que nos tocaba vivir.

Se acuerdan ustedes cómo explotó este país. Cuando los escucho hablar a algunos por los medios diciendo “nosotros....blin....blan”, esos discursos latosos de esa vieja dirigencia política que agotó al país, que lo fundió, realmente causa dolor, son los mismos que fundieron la Argentina, los que, como decía el Gobernador, se escaparon en helicóptero, los que reprimieron al pueblo en el puente del Chaco apenas empezaron en el gobierno, los que reprimieron al pueblo el 20 de diciembre de 2001 porque le decía a aquellas autoridades: “tenemos hambre, queremos trabajo, queremos certidumbre, queremos un gobierno que esté al lado de su pueblo”. Y le respondieron de la peor de las formas. Son los mismos que hoy tratan de obstaculizar la administración, como si la gente no se acordara de aquellas caras y de aquellos nombres que gobernaban la Argentina en ese momento.

Por eso ante ustedes quiero agradecer profundamente a mi compañera Cristina la pelea que está dando en el Senado para cambiar esta historia. (Aplausos) Y se enojan porque ustedes saben que Cristina no manda telegrama, les dice las cosas tal cual son, porque se los puede decir, porque tiene las manos y la conciencia limpias, porque ha luchado siempre de frente con aciertos y errores y allí está diciéndoles la verdad de lo que hicieron durante todo este tiempo.

Yo me pregunto, ¿por qué este país que está creciendo a tasas importantes, por qué hemos bajado la pobreza más de 30 puntos, la indigencia, la desocupación, por qué la inversión pública se ha multiplicado en este país, por qué el avance contra la exclusión es realmente tan fuerte, por qué el desendeudamiento que tenemos de la Argentina? Haber negociado la deuda privada y por primera vez el país se ahorró 67.000 millones de dólares, nos ahorramos 67.000 millones de dólares porque defendimos, sin bajar la guardia, los intereses de la patria, los intereses de la bandera y los intereses del trabajo argentino. (Aplausos)

Se enojaron porque le pagamos al Fondo Monetario Internacional, hecho histórico, y lo que pagamos prácticamente en un año lo vamos a tener recuperado. Me pregunto qué pasaba antes que cada vez debíamos más y teníamos menos reservas. Ahora pagamos todo y estamos recuperando las reservas. ¿Qué es lo que pasaba antes, qué es lo que sucedía en este país antes que los fondos se evaporaban? (Aplauso)

Son cosas que van pasando en forma concreta, que la gente las puede ver, las puede percibir. Por eso a cada lugar que voy le pido al pueblo que me ayude. Yo no vine a sentarme ni a quedarme por vida en el sillón de presidente; uno tiene convicciones, principios, vine a tomarme de la mano de ustedes para luchar por la nueva Argentina, por una Argentina distinta, justa, por una Argentina donde nuestros jóvenes en el mañana tengan la esperanza de estudiar, realizarse, de ser parte de un país que los encuentre contenidos, que los encuentre siendo protagonistas de una historia distinta. (Aplausos)

Durante años en este país se dictaron decretos de necesidad y urgencia, ¿saben para qué? Para descontarle el sueldo a los jubilados, a los activos, para poner el “corralito”, para perjudicar global y permanentemente a todo el mundo. Cuando este Presidente usa los decretos de necesidad y urgencia para aumentar a los jubilados, para aumentar los salarios de los activos, para proteger a la gente, para terminar con el proceso en el que fueron esquilmados, dicen “no, el decreto de necesidad y urgencia es una actitud autoritaria”. El decreto de necesidad y urgencia está en la Constitución y nosotros por primera vez lo vamos a reglamentar. Para ser aprobado se necesitaban dos tercios y ahora con uno se puede aprobar, queridos hermanos, con mayoría simple. Más democrático, más claro.

No me quieren dejar gobernar, no quieren que gobierne, no quieren que la Argentina cambie, y nosotros lo podemos hablar de cara al pueblo. Ellos lo usaron para meterle las manos en el bolsillo a la gente, para, como les explicaba recién, generarles esa situación que derivó en la explosión de gobernabilidad que tuvimos.

Y digo que necesito una ley de administración financiera, no me sirve la que en su momento promovió Cavallo porque evidentemente no nos permite gobernar, compensar partidas. En todo el país está. Dicen no, no puede. ¿Saben por qué? Porque me quieren extorsionar algunos legisladores desde allí para obtener prebendas. Que se vote una ley de administración financiera y que me den las posibilidades de poder gobernar, porque el pueblo argentino necesita que el Presidente pueda administrar este país. Yo sé que ustedes confían en mí, sé que ustedes me van a apoyar con toda la fuerza para llevar adelante este tema.

Les quiero contar que lo tienen todos los municipios del país, lo tienen casi todos los gobiernos provinciales, y a mí como Presidente no me lo quieren dejar; no quieren que haya una ley de administración financiera que es para compensar partidas. ¿Por qué no terminamos con esta hipocresía de una vez por todas? ¿Quieren que la Argentina vuelva para atrás, que nos vuelva a pasar lo que nos sucedió? Creo que se tendrían que tranquilizar. Este año hay que gobernar y gobernar, eso es lo que necesita nuestro pueblo, nuestra gente, y el año que viene –que no sean tan ansiosos- ya van a estar las urnas y el pueblo va a decir quién tiene que gobernar. Que no se pongan nerviosos que el pueblo siempre se puede expresar, esto es lo fundamental, lo central. Allá en octubre, ¡miren todo lo que falta para octubre del año 2007!

Por eso, queridos hermanos, estamos saliendo del infierno pero todavía estamos en el infierno, a no confundirse. Yo espero que cuando tenga que terminar mi mandato le pueda decir a los argentinos que estamos en la puerta del purgatorio, que los empresarios nacionales, los trabajadores, la sociedad empiece a vislumbrar un país nuevo definitivamente. Pero hay que avanzar, necesitamos construir nuevas posiciones, nuevas alternativas, profundizar nuevas ideas, no hay que volver a los viejos conceptos del viejo país al cual nos quieren retrotraer porque eso sería lamentable después de tanto esfuerzo hecho.

La verdad, queridos hermanos de Ituzaingó, les quiero estar profundamente agradecido siempre por vuestro acompañamiento -a los señores intendentes, al señor gobernador-, les quiero estar agradecido por ayudarnos, por tanto cariño y tanto afecto.

Ustedes saben que hay algunos sectores que me tratan despectivamente de pingüino pero me siento honrado de ser un pingüino de la patria, que trata de gobernar y defender los intereses de los argentinos. (Aplausos) Hay una película espectacular que muestra cómo los pingüinos cuidan la vida, y es realmente la vida, el amor, el cariño, los sueños, la fe en Dios, la fe en un destino distinto, la fe de querernos.

¿Puede ser algo tan importante tratar de tener un cargo para insultar y agraviar de cualquier forma, puede ser algo tan importante para alguien tratar de expresar cualquier cosa para tener algo de notoriedad? Prefiero la humildad del trabajo, la solidaridad de unos con otros, el tocarme la mano con ustedes, el decirme que no afloje, que siga para adelante, que me acompañan; cuando me transmiten su problema, cuando me alcanzan la carta, cuando me cuentan la angustia que están pasando me siento feliz de poder compartirlo con ustedes y poder ayudarlos porque me siento parte de la familia, parte de ustedes. (Aplausos)

Les puedo asegurar, queridos hermanos y hermanas, que estoy muy agradecido al pueblo de Ituzaingó. Desde acá, trabajo, amor, amor a la tierra, a nuestros hermanos, a la patria y a la bandera. Y a cuidar la Argentina, que es la tierra de nuestros pioneros, nuestros abuelos y nuestros hijos, a cuidar nuestro destino, a ser solidarios, a tener visión de pluralidad en esta patria nueva, a construir un destino distinto, a sentirnos orgullosos cada mañana de que este país va cambiando, a recuperar el deseo y la esperanza de la autoestima, a tomarnos de la mano todos con mucha fuerza y decir que otra patria es posible, a tomarnos de la mano y decirles a nuestros abuelos y a nuestros hijos que fuimos capaces de escribir la historia nueva.

Muchas gracias, muchas gracias Ituzaingó, muchas gracias amigos que me acompañan. Gracias.

11.7.06

ACTO DE PRESENTACIÓN DE LA OPERATORIA DE LEASING NAVAL

Señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional; autoridades nacionales y provinciales; señores intendentes; legisladores; empresarios; trabajadores; amigos: la verdad es que hoy es un día de una satisfacción importante para el Gobierno Nacional y para quien les habla, porque en esta idea de reconstituir la Argentina industrial, esta idea de combinar la fortaleza de la Argentina industrial con la Argentina del campo, el campo con valor agregado, la Argentina del crecimiento, de su producción interna, la Argentina con capacidad de competitividad, la Argentina productiva, la Argentina con trabajo, la Argentina con esperanza, la Argentina con inclusión, estamos dando en la industria naval un paso muy importante.

Todos, y a mí me tocó vivirlo especialmente por mi experiencia que tuve como gobernador en el año 1994 en la ciudad de Puerto Deseado de Santa Cruz, ganamos un proyecto que para muchos era una quimera, difícil, complicado por su financiamiento, por las posibilidades de mercado, por la penetración global que tenían los mercados de Taiwán y el propio mercado brasilero en el funcionamiento del esquema de la industria naval en la Argentina, y pusimos en marcha un astillero que hasta el día de hoy está funcionando y lo está haciendo muy bien.

La idea de que los argentinos no podíamos mantener una industria naval y que esto era prácticamente un pensamiento absolutamente del pasado, creo que paso a paso gracias a la tarea de los industriales, de los trabajadores del sector, ha quedado absolutamente desvirtuado. En esta Argentina en la cual estamos tratando de salir del infierno, en la que estamos alcanzando el piso de la viabilidad, en esta Argentina en la cual Dios quiera -lo voy a seguir repitiendo hasta el cansancio, que el 10 de diciembre de 2007 podamos llegar al purgatorio- la industria naval tiene un rol central y fundamental para el crecimiento económico, la generación de empleo, para generar instrumentos claros y concretos que definitivamente nos permitan consolidarnos como verdaderos referentes en esta actividad.

Al Astillero Río Santiago, si Dios quiere llegarán inversiones importantes para realizar desde Venezuela; allí está haciendo un esfuerzo muy importante el gobierno de la provincia de Buenos Aires y su gente, los trabajadores, el intendente de Ensenada, en decir, todos los que tienen que ver de alguna manera con el funcionamiento, le van dando paulatina viabilidad a algo muy difícil que durante muchos años prácticamente se lo fue castrando. Y ahora con la aparición de este financiamiento del Banco Nación, Nación-leasing a través del Banco, se van a generar todas las capitalizaciones necesarias para que no se frene. Lo conversábamos con la ministra y la presidenta para que no se frene, para que realmente tenga fuerte continuidad de inversión y en estos 10 años estos 80 proyectos que estamos dispuestos a llevar adelante por 430 millones de pesos, puedan tener plena efectividad y moverse con las rentabilidades que corresponden. El subsidio que va a hacer el Ministerio de Planificación con 149 millones de pesos durante estos 10 años también es muy importante, porque va a llegar a darle los niveles de rentabilidad que la industria necesita para consolidarse.

Nosotros estamos muy esperanzados, es otro elemento de reconversión económica muy fuerte, es esto lo que necesita la Argentina. Los grandes proyectos estratégicos se van construyendo con proyectos de esta naturaleza. No son proyectos que se escriben en libros como se han hecho durante tanto tiempo en la Argentina. Se toman las ideas de mucha gente por supuesto que piensa, elabora y gracias a Dios, como en este caso, los empresarios, nos han acercado permanentemente la visión, el camino, el rumbo y nosotros hemos escuchado con mucha atención. Pero la construcción de una Argentina con claro contenido estratégico, proyección y demás, se hace consolidando este tipo de industrias, este tipo de fuentes laborales, este tipo de industria competitiva, se hace consolidando este esquema de proyectos que son fundamentales, centrales y que esperemos la Argentina consolide definitivamente.

Nosotros creemos firmemente en los empresarios del sector, creemos en los industriales argentinos. Aquí está nuestro amigo Méndez y creemos firmemente en los industriales argentinos, creemos que junto a ellos, nosotros los argentinos, vamos a poder construir junto con otros sectores de la sociedad, la Argentina que deseamos.

Claro, que partir de más allá del infierno a la situación que estamos hoy, es un avance muy importante, pero tenemos que recordar que venimos más allá del infierno; tenemos que recordar dónde estábamos, la explosión social que tuvimos en el 2001, el país del impuestazo hecho por algunos genios que creían que así se iba a fijar el tema económico, tenemos que recordar los daños que nos generó atarse a un proyecto como la convertibilidad, cómo desalentaron el ahorro en la Argentina que culminó con el esquema del corralito, tenemos que recordar qué nos pasaba a los argentinos cuando se generaban turbulencias internacionales en el mercado financiero, el efecto tequila; cada vez que había una crisis internacional toda la Argentina temblaba. Hace pocos días y en este instante también estamos viviendo turbulencias internacionales muy fuertes, suba de tasas en la reserva de Estados Unidos y demás, y la Argentina, su sistema financiero y su sistema productivo ha soportado absolutamente sin ningún tipo de problema este tipo de circunstancia.

Esto es haber tenido cuantías adecuadas, proyección adecuada, esto es generar un país previsible, es generar un país con una capacidad de respuesta propia. Por eso, nosotros alentamos decididamente la consolidación, la reconvención con este esquema de proyectos.

Señores: creo que esta tarde se van a firmar los primeros proyectos, Dios quiera que en el menor lapso posible estén todos los proyectos puestos en marcha, creo que todas las condiciones están dadas y Dios quiera que podamos compartir la terminación de los distintos proyectos y juntos saber la realización y la inauguración de cada uno, porque esto va a ser que la Argentina está consolidándose en el andarivel de la previsibilidad, credibilidad, eficiencia y capacidad de llevar estos temas adelante.

Por eso, creo que hoy para la Argentina es un día muy importante, la industria naval quiere volver a ser. Está en los señores industriales, está en que el Gobierno siga entendiéndolo y está en la posibilidad de que definitivamente nuestros trabajadores demuestren qué calidad de recursos humanos tenemos, para que el mundo también vea la potencialidad que la Argentina puede brindar no solamente para el mercado interno, sino para el mercado externo que es muy importante.

Así que muchísimas gracias y gracias por compartir esta esperanza y este acuerdo.

10.7.06

ACTO DEL 152º ANIVERSARIO DE CREACIÓN DE LA BOLSA DE COMERCIO DE BUENOS AIRES

Señor Vicepresidente de la Nación; señor presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, don Horacio Fargosi; señor Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; ministros del Poder Ejecutivo y autoridades nacionales; señores miembros del Cuerpo Diplomático; autoridades de la Bolsa de Comercio y del mercado de capitales argentinos; representantes de distintas entidades; señoras y señores: en primer lugar, quiero agradecerles la oportunidad que me brindan, una vez más, de compartir con ustedes el 152 aniversario de la Bolsa de Comercio. Como hice, en años anteriores, vengo a expresarles mi alegría por el acontecimiento, a felicitarlos y a compartir algunas reflexiones respecto de los diversos temas que resultan de nuestro mutuo interés.

Hemos dicho aquí, que la República Argentina necesita desarrollar una economía capitalista, productiva y transparente, que promueva la inclusión social, basada en una cultura que favorezca la producción nacional y que premie el esfuerzo. En ese contexto, un mercado de capitales que actúe como un medio adecuado para canalizar el ahorro hacia los sectores productivos, transformándolo en la inversión que se necesitan para mantener sin tensiones el ritmo del crecimiento, es central.

En el tiempo que media entre nuestra primera visita y la actual, es evidente que la Argentina ha podido concretar avances importantes. Como siempre aclaramos que existan avances no implica que se hayan terminado los problemas. Debemos asumir que, desde donde venimos, cada logro cuesta y cada paso significa ascender un poco, del infierno hacia el purgatorio.

Lo digo porque los argentinos nos debemos cuidar de un modo de ser que nos trajo frustraciones. No podemos pasar de la depresión derrotista a la euforia triunfalista, debemos tener equilibrio, racionalidad, que es fundamental para consolidar el punto de inflexión que nuestro país necesita.

Sin embargo, la evidencia de los avances que tiene que animarnos para recuperar la autoestima, para que hagamos una valoración justa de las propias capacidades y tiene que tonificarnos ver lo que somos capaces de producir cuando contribuimos al logro de objetivos importantes.

Estamos en la Argentina post-default, la República Argentina, todos los argentinos han cancelado su deuda con el Fondo Monetario Internacional y están recomponiendo sus reservas, mientras mantienen superávit gemelos. El crecimiento económico da evidencia de robustez, consolidación y equilibrio desde el punto de vista sectorial.

Como ustedes saben, un eje fundamental para la consolidación de la situación fiscal y de la política económica, en general, fue la política de desendeudamiento. Realizamos la reestructuración de la deuda pública buscando el máximo nivel de aceptabilidad por parte del mercado, dentro de un marco de sustentabilidad de compromisos.

El nivel de adhesión al canje de la deuda que propusimos alcanzó el 76,15 por ciento de los bonos en cesación de pago y la reducción de la deuda fue de un 65 por ciento del monto nominal, hecho que permitió una significativa caída de su peso respecto al Producto Interno Bruto, de un 130 por ciento, en el 2004, al 72 por ciento. Ahorramos para el país casi 70 mil millones de dólares.

Entre diciembre de 2005 y enero de 2006, cancelamos anticipadamente la deuda con el Fondo Monetario Internacional de 9.810 millones de dólares. Con esta operación, el total de la deuda pública descendió al 65 por ciento del Producto Bruto Interno. Impulsado con un crecimiento que no tiene parangón, en los últimos cien años, y la suba constante del empleo los indicadores sociales mejoran notablemente.

Como efecto de políticas cerradas, Argentina, como muchos países emergentes, se incorporó a la economía global con una apertura indiscriminada a través de una total liberación de los flujos de capitales, la desregulación, la privatización y el ajuste estructural. Todos sabemos que los resultados de esa estrategia fueron contraproducentes y que esa etapa terminó con la peor crisis de la historia. Como resultado vimos la exclusión social, la concentración de ingresos en unos pocos, la desindustrialización y el desmantelamiento del Estado.

No se trata de posiciones ideológicas, sino de resultados concretos. La “teoría del derrame” asociada tradicionalmente a la afluencia de la inversión extranjera, fue un espejismo y terminó con una catástrofe sin precedentes.

Aunque costará mucho recuperar el país perdido, ya hemos recuperado empleo de modo que el desempleo se ha reducido a menos de la mitad y si Dios quiere, y seguimos con esta tendencia, esperamos para fin de año poder decirle al pueblo argentino -por lo menos que lo digan todas las estadísticas- que el desempleo llega a menos de un dígito. Se están produciendo algunos hechos, ya que en algunos meses lo estamos teniendo; eso nos alienta fuertemente, pero Dios quiera que para fines de año sea una tendencia consolidada.

También se ha reducido la pobreza y la indigencia. La pobreza, calculo que en el próximo trimestre o a fin de año seguramente va a estar también por debajo del 30 por ciento después de haber estado cerca del 60 por ciento; igual que la indigencia que aspiramos a que esté en un dígito. La desigualdad en la distribución del ingreso tiende a disminuir lentamente, no con la celeridad que nosotros quisiéramos pero también avanza en ese ritmo y en ese sentido.

Hemos logrado establecer prioridades en materia de financiamiento de la educación y trabajamos para contar con una mejor calidad en la educación nacional: 6 puntos del Producto Bruto Interno, hacia el año 2010 van a ser absolutamente puestos en inversión educativa. Tenemos rumbos en forma proporcional.

Tenemos que lograr que el crecimiento económico opere a favor de un desarrollo con inclusión, de modo que no se asiente sobre desequilibrios sociales y desigualdad. Mucho ayudará que logremos contar con un Estado inteligente y fuerte, que equilibre y promueva lo que los mercados no pueden hacer por sí mismos, que mantengan reglas de juego claras y transparentes.

Debemos contar con emprendedores que al tiempo de conducir sus empresas, buscando honestos réditos, favorezcan también el desarrollo humano en la sociedad que se desenvuelven. Tenemos que contar con un empresariado con decisión nacional, comprometido con la realidad social y económica de nuestra Patria y absolutamente decidido a aceptar el desafío de la competencia. Estado inteligente y empresarios con responsabilidad social es la fórmula de los países más desarrollados y poderosos en el concierto mundial actual.

Por eso nos parecen anacrónicos, antiguos, desacertados los conceptos que desde algunos sectores, supuestamente especializados, se empeñan en sostener, oponiendo a Estado y actividad privada, como si fueran antagónicos. Parece que insisten en viejas teorías, en donde el Estado obligatoriamente hará todo mal y los sectores privados todo bien. Se trata de una simplificación que arremete contra cualquier inteligencia. La historia argentina, sin ir más lejos, y el proceso que hemos desarrollado el Gobierno y la Bolsa de Comercio, se empeñan en desdecir estas teorías.

Como bien se recordaba recién, en el crecimiento de las operaciones de la Bolsa, impactan iniciativas del Gobierno. En la negociación de cheques de pago diferidos, la negociabilidad de los certificados de participación en fideicomisos financieros, las operaciones del mercado electrónico de gas, las operaciones del mercado del carbono, la obligación impuesta a concesionarios para cotizar en Bolsa, ha existido en mayor o menor medida, algún grado de participación estatal. Por supuesto, se evidencia allí que la coordinación Bolsa-Gobierno puede ser fructífera. Es una relación en que la que a veces decimos que no, pero en la mayoría de los casos hemos coincidido planamente. Es evidente, entonces, que el problema no está en que el Estado promueva o no, sino cómo interviene y a beneficio de quiénes.

Un Estado inteligente ayudará al mejor desarrollo de nuestra economía; un poder estatal que fije las reglas de la competencia y pueda sancionar a quienes las infringen; que articule políticas que garanticen la equidad entre los agentes de los distintos mercados; que garantice el derecho de los consumidores; que restaure el equilibrio social. Eso no niega el absoluto valor de la iniciativa privada, el valor del emprendedor, del empresario nacional. Lo malo sería cargar sobre una de las espaldas solamente y tener un Estado ausente o preso de intereses corporativos que lo alejen del bien común en beneficio de unos pocos.

Estado y mercado deben combinarse para hacer posible el desarrollo. El mundo actual exige esfuerzos simultáneos para integrar el país al mundo y para integrar el país hacia adentro e integración social. En este trabajo debe involucrarse la dinámica del mercado y la dinámica de un Estado activo. El mercado es insustituible para crecer y el Estado también es insustituible cuando se trata de lograr un desarrollo integral de un país. No nos dejemos engañar por aquellos que parecen no comprender los nuevos tiempos.

Por eso, en este nuevo aniversario que nos pone muy contentos, aprovechamos para seguirlos convocando al esfuerzo de fortalecer un mercado que derive ahorro nacional a la inversión productiva utilizando toda vuestra inteligencia y energía para ayudar a continuar en la senda del crecimiento sustentable.

Nosotros estamos aspirando a crear un Mercado del Sur, queremos y estamos trabajando en forma paulatina para generar en ese Mercado del Sur Bonos del Sur que, en una primera etapa, serían llevados adelante por la República Bolivariana de Venezuela y la Argentina como una herramienta certera, eficaz de financiamiento que esperamos y tenemos que lograrlo. En esto la tarea del Secretario de Financiamiento, la Ministra de Economía es central y también la tarea de ustedes porque nosotros confiamos fuertemente que las Bolsas, en este caso, la Bolsa de Comercio de la República Argentina también intervenga activamente para consolidar el espacio, la comercialización y el ofrecimiento claro y concreto de esas políticas que nosotros deseamos implementar. Creemos que puede ser un esquema de financiamiento muy importante y que puede generar también una cantidad y una calidad de operaciones que va a bajar absolutamente por ahí los costos que tenemos hoy cada vez que tenemos que salir al mercado. Así que, confiamos que podamos encontrar una mancomunión de esfuerzos con la Bolsa en esta tarea que esperemos que siga avanzando como lo está haciendo y muy bien.

También, queremos agradecer permanentemente el esfuerzo, la responsabilidad que han tenido ustedes durante todo este año. Este año afrontamos una crisis internacional que demostró la fortaleza de la Argentina, mostró el excelente comportamiento que tuvo la Bolsa y sus agentes y realmente logramos superar y estamos superando esta etapa de turbulencias internacionales que tenemos en el mercado financiero por las distintas consecuencias que se están en el mismo con el mejor de los éxitos.

Al Gobierno y al Estado argentinos, a ustedes y a todos los argentinos, realmente nos causa una profunda satisfacción que por primera vez en mucho tiempo este tipo de situaciones las podamos afrontar con la calidad con que lo hemos hecho ahora. Se está viviendo una situación aún no determinada y el proceso argentino, realmente, está marchando en forma correcta, excelente y responsable. Mucho tiene que ver también la actitud y la responsabilidad de todos aquellos que operan aquí, en la Bolsa, y nosotros esto lo queremos reconocer con absoluta claridad. Porque hubo responsabilidad, hubo racionalidad y hubo un criterio de consolidar el esfuerzo que estamos llevando todos los argentinos adelante.

Vamos a seguir trabajando en la consolidación de los dos superávit, fiscal y comercial, seguiremos consolidando nuestras políticas de reservas. Yo, particularmente, creo que durante muchos años se debatieron muchas ideas en la Argentina con la caja absolutamente vacía y en un estado de insolvencia permanente. Aspiramos y aspiro a que a la terminación de mi mandato, el 10 de diciembre de 2007, le pueda decir a los argentinos, que sigamos debatiendo con mucha fuerza pero tengamos nuestra caja absolutamente asegurada, ambos superávit consolidados, tengamos buenas reservas y entonces vamos a debatir con mucha más tranquilidad y los debates se van a poder concretar porque van a haber instrumentos, va a haber financiamiento y van a haber recursos para poder llevarlo adelante. Sino el debate se transforma en algo absolutamente abstracto y durante muchos años en la Argentina debatimos mucho pero no nos preocupamos de consolidarnos económica y financieramente.

En esa tarea es central ir paso a paso, consolidarnos, tener buenas reservas, buenos sistemas de financiamiento, consolidación del crecimiento, consolidación de todos los mercados en forma clara y absoluta, consolidación de la inversión, que es muy importante, pero para que la inversión se siga consolidando tenemos que seguir consolidando un país con fortaleza, con responsabilidad y con políticas absolutamente previsibles.

Así que, mis queridos amigos, para mí es un absoluto placer poder compartir estos 152 años y quiero ser absolutamente agradecido a la tarea permanente de acompañamiento y en su momento de asesoramiento en distintos temas, que han tenido las distintas autoridades que en los distintos períodos tuvo la Bolsa de Comercio y quienes la componen, porque nos han ayudado a cometer muchos menos errores.

Así que, muchísimas gracias y gracias por compartir con ustedes.

9.7.06

ACTO DEL 190º ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL

Señor Gobernador de la provincia de Tucumán; señor Vicepresidente de la Nación; querido compañero y amigo Vicegobernador; señores presidentes de ambas Cámaras Legislativas de la Nación; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial; señor Intendente Municipal de San Miguel de Tucumán, contador Domingo Amaya; autoridades nacionales, provinciales; señores legisladores; representantes de organizaciones sociales, que los veo en distintos lugares y les agradezco de corazón su presencia; trabajadores tucumanos; pueblo de Tucumán; hermanas y hermanos: hoy se cumplen 190 años de la Declaración de la Independencia Nacional aquí en San Miguel de Tucumán; 190 años de dura lucha de los argentinos por construir un país que nos pertenezca.

Yo con todo mi fuerza quiero decir que estamos tratando de consolidar la Independencia Nacional y también estamos tratando de consolidar una Argentina que le de posibilidades a todos los argentinos, que esa gran bandera argentina cubra los hogares y los corazones de todos los argentinos, que esa gran bandera argentina de justicia y equidad social, que esa gran bandera argentina no permita más que el privilegio consolide la pobreza y el hambre de tantos hermanos durante tantos años y que se haya gobernado durante tanto tiempo a espaldas del pueblo. (APLAUSOS)

Hoy a la mañana, cuando me levantaba para dirigirme a Tucumán, esperaba ver a algunos medios de prensa nacional que dijeran con letras grandes: “Hoy es el día 9 de Julio, el Día de la Patria”, pero están preocupados por otras cosas; algunos medios están más preocupados por cuidar sus intereses que por recordar un día tan valioso y tan importante para la Patria. (APLAUSOS)

Por eso le decía al gobernador Alperovich que no se preocupe por ese diario nacional que lo criticó el otro día, que lo critica a Alperovich porque defiende al pueblo y defiende a Martínez de Hoz, ese diario que defiende a Martínez de Hoz, es el que inició el proyecto de hambre y desaparición en la Argentina. Por eso hay que tener memoria, argentinos. Yo no vine a bajar banderas, no vine a claudicar, no vine a negociar los intereses del pueblo argentino; por más trabas que me pongan, adelante con la bandera y adelante con el pueblo. (APLAUSOS)

Acá durante mucho tiempo, queridos hermanos, ha habido una dirigencia con miedo, una dirigencia que le tiene miedo a algunos señores que se creen dueños de la voluntad de los argentinos. Y acá los únicos dueños de la voluntad de los argentinos es el voto y la decisión del pueblo que elige quién los debe gobernar, quién debe guiar y quiénes deben guiar los destinos de sus provincias, de sus municipios y de la Nación argentina; el pueblo argentino necesita dirigentes valientes, necesita dirigentes que se jueguen por la gente, necesita dirigentes que dejen de especular y de tener temores.

Por eso le pido al pueblo tucumano y en nombre del pueblo tucumano, a todos los argentinos humildemente en este Día de la Independencia, en este Día de la Patria, donde hoy podemos sentirnos aún en el infierno con mucha más esperanza, que me tomen de la mano y me ayuden, les pido que me acompañen, como Presidente los necesito, porque si ustedes me dan la mano y me acompañan, este pueblo va a avanzar y va a seguir consolidando el nuevo tiempo. (APLAUSOS)

¡Claro que, como decía el Gobernador, hemos bajado la indigencia, hemos bajado la pobreza, estamos bajando la desocupación, claro que estamos haciendo miles de viviendas en todo el país, claro que estamos haciendo cientos de rutas, claro que le dijimos chau al Fondo Monetario Internacional! Es por eso que este 9 de Julio somos bastante más independientes que otros 9 de julio. Ni recordemos las cosas que decían cuando le pagamos al Fondo, que la Argentina se iba a caer, que íbamos a perder reservas, que no íbamos a estar solventes, que no íbamos a poder llevar adelante este país; también en la negociación de los acreedores privados ahorramos. Por primera vez en una negociación la Argentina ahorró 67.000 millones de dólares que no van a salir de los bolsillos del pueblo que fueron defendidos con toda la fuerza por este Gobierno. (APLAUSOS)

Consolidamos un superávit fiscal primario para afianzar con firmeza los objetivos que la Argentina tiene que llevar adelante y convocamos aquí, desde Tucumán, a la concertación plural, convocamos a trabajar juntos argentinos de distintas identidades políticas pero por un proyecto nacional. Pero no convocamos ni al acuerdismo ni a los pactos dirigenciales ni a los pactos entre las cúpulas de políticos, convocamos al pacto del pueblo con el pueblo por arriba de cualquier bandería y con la bandera argentina levantada con todas sus fuerzas. (APLAUSOS)

Son momentos, queridos hermanos de Tucumán y de la Argentina, en los que tenemos que estar absolutamente claros; son momentos en que tenemos que creer en nuestros principios y en nuestras convicciones.

¡Claro que hay algunos que están molestos! ¡Cómo no van a estar molestos aquellos que se apropiaron de la riqueza argentina y nuestros hermanos estaban absolutamente indefensos! ¡Cómo no van a estar molestos los que ahora saben que se terminó la impunidad, que no hay Ley de Obediencia Debida, que no hay Ley de Punto Final y que aquellos que cometieron los crímenes más aterradores de la dictadura tendrán que pasar por la Justicia porque en la Argentina hay política y respeto a los derechos humanos! (APLAUSOS) ¡Cómo no van a estar molestos los que saben que hemos empezado a ayudar a construir una Justicia independiente, que hay que hacerla no solamente a nivel nacional sino en todo el país, jueces que defiendan la verdad, jueces que defiendan la Justicia, que la gente se pueda abrazar a ellos sabiendo que sus derechos están defendidos y que hay una Justicia totalmente independiente!. Esto también es fundamental. ¡Cómo nosotros nos entramos a sentir que poco a poco esta Argentina está cambiando!

Espero que dentro de un año les pueda venir a decir a los tucumanos, cada vez con más fuerza: hacemos viviendas y generamos trabajo, consolidamos la industria, consolidamos la transformación del campo, consolidamos nuestras políticas exportadoras combinados con el desarrollo industrial. Y ya no tenemos que decir, como durante mucho tiempo se le dijo a la gente, “vamos a inaugurar un comedor allá y otro comedor allá”. Ya le vamos a decir a la gente que, gracias a Dios, se inauguran casas y los chicos no necesitan ir a los comedores porque pueden comer con los padres, porque el objetivo central y fundamental es el mantenimiento de la unidad familiar. (APLAUSOS)

Yo, de corazón, convoco a todos los habitantes de una punta a la otra de esta querida Patria, de la misma forma que este 9 de julio le decimos a todos los hermanos de Latinoamérica que es fundamental seguir consolidando los objetivos de la Patria grande y, junto a los pueblos latinoamericanos, construir una voz fuerte que se levante en todo el mundo para defender los intereses de esta región. Es central también tener en cuenta que paso a paso vamos a ir construyendo este país de inclusión social en la lucha con la exclusión.

Pero claro que estamos en el infierno, hemos subido escalones, pero como decía el Gobernador, tenemos muchas asignaturas pendientes y vamos a ir rindiendo todos los exámenes y el 10 de diciembre del año 2007, cuando termine mi mandato, espero poder decirle al pueblo que estamos en las puertas del purgatorio, que hemos derrotado al infierno y que la sonrisa vuelve a todos los argentinos, porque la esperanza se consolida en el nuevo tiempo. (APLAUSOS)

Me siento feliz de estar en Tucumán, estoy feliz de estar en Tucumán, nuevamente de ver a los hermanos y hermanas tucumanos con esa fuerza y con esa potencia. Estoy feliz y agradecidísimo de los miles y miles de tucumanos que salieron a las calles a saludarnos, a darnos fuerza, a decirnos “no bajes los brazos”, tantas frases cariñosas que hemos tenido que recibir con Cristina, con el Vicepresidente, con el Gobernador, con el Vicegobernador, con el señor Intendente y con quienes nos acompañan. Esa adhesión y esa solidaridad la voy a llevar grabada permanentemente en mi corazón.

Ustedes saben que a mí algunos me dicen “hay viene el pingüino”, me lo dicen para descalificarme, pero yo me siento pingüino de alma y como pingüino me quiero abrazar con ustedes. (APLAUSOS)

Tengamos bien presente, tengamos buena memoria, recordemos el por qué de nuestro sufrimiento, tengamos buena memoria y mucha solidaridad, construyamos el amor, construyamos el afecto, construyamos la solidaridad entre el pueblo y el pueblo con el Gobierno, construyamos esa Argentina que soñaron los que construyeron la Independencia allá en 1816, hagamos una Patria de una punta a la otra para todos, volvamos a sentirnos orgullosos de ser argentinos, volvamos a sentirnos orgullosos de abrazarnos a nuestra bandera, volvamos a sentirnos orgullosos de levantar nuestra escarapela, de cantar nuestro himno, de defender nuestros derechos.

Pero para sentirnos orgullosos de todo eso, también tenemos que saber que los que levantan la bandera, que los que levantan el escudo de la conducción del Estado, se abrazan con su pueblo para defender los intereses de su pueblo y la construcción de la Nación.

Queridos hermanos tucumanos: muchas gracias por este día que estamos viviendo; yo les agradezco profundamente, les agradezco vuestra ayuda, trataré de equivocarme lo menos posible, trataré de acertar en lo que más pueda, de la mano de ellos tratar de seguir trayendo todo lo que podamos a Tucumán: más de 2.000 millones de inversión tiene el pueblo tucumano, pero merece mucha más inversión este pueblo que ha sufrido tanto.

Los quiero abrazar fuertemente, los quiero levantar con todas mis fuerzas, quiero que juntos construyamos la Patria que nos merecemos, la Patria de San Martín, la Patria de Belgrano, la Patria de Mariano Moreno, la Patria de todos los argentinos.

Muchas gracias Tucumán, muchas gracias Argentina. ¡Viva Tucumán, viva Argentina, viva la Patria! ¡Feliz 9 de Julio!

Fuerza, movamos esa bandera con el sentir de amplitud y patriotismo que la Patria necesita.

Muchísimas gracias

7.7.06

FIRMA DE CONVENIOS PARA OBRAS PÚBLICAS EN MAR DEL PLATA

Buenos días. La verdad es que compartir con el señor Gobernador, con el señor Intendente, con el señor Vicepresidente, con ustedes, con todos, es una alegría grande porque estamos cumplimentando la palabra empeñada. Debo reconocer la persistencia de la Provincia y del Municipio, en el viaje a Venezuela habló más que el presidente Chávez el Intendente. Pero lo importante es que en 90 días vamos a estar licitando, vamos a estar recuperando y garantizando la defensa del medio ambiente como corresponde, como merece Mar del Plata. Una obra que realmente la debía haber tenido hace muchísimos años y ahora en la coordinación conjunta y tripartita entre Municipio, Provincia y Nación la ponemos en marcha.

Una obra donde el Municipio hace un esfuerzo grande, eso se llama administrar bien y realmente yo lo aplaudo, y donde la Nación también devuelve a Mar del Plata los aportes que Mar del Plata ha hecho durante décadas al país, moviendo el turismo, la economía, aún en los momentos más difíciles, y que muchas veces no se le ha reconocido, porque no hay duda que Mar del Plata no sólo nos enorgullece, no solamente es un elemento del que los argentinos sentimos un profundo orgullo, sino que fundamentalmente también es un elemento vertebral en el crecimiento económico y ha sido un elemento vertebral en momentos muy difíciles para la Argentina.

Siempre Mar del Plata estuvo haciendo su aporte a la actividad turística, a la actividad pesquera, industrial; es decir, estuvo soportando procesos migratorios muy fuertes en los momentos más difíciles de la Argentina, y nuestro país tiene que posar fuertemente sus ojos allí también porque es un elemento sustancial en el país que todos queremos construir.

Así que señor Intendente, señor Gobernador, estoy realmente muy feliz de poner en marcha esta obra de 27 millones, vamos a estar por Mar del Plata más de una vez antes de fin de año, y realmente nos pone muy bien.

También es una linda mañana para seguir haciendo reflexiones, algunos se enojan cuando hago reflexiones desde acá, no quieren ni que hable. (Riendo) Con ustedes y los que me miran del otro lado de la televisión, que son muchos. Realmente también estoy muy contento porque dejar las cosas institucionalmente claras es muy bueno y creo que la exposición de Cristina ayer sobre los Decretos de Necesidad y Urgencia fue una verdadera pieza jurídica y aparte les marcó la verdad a algunos periodistas que se mueven corporativamente –a ustedes y a los que están del otro lado-, se defienden entre ellos. 135 minutos hablando, 135 minutos manejando las contradicciones y fíjense ustedes que hay tan poca honestidad intelectual que ni siquiera reconocen sus propios errores en las distintas cosas que van escribiendo. Hablan de de todos, dicen de todo cualquier cosa. Ahora, ¡qué poca capacidad de autocrítica que tienen! ¡Qué pena que me dan! Qué pena que me dan en serio. Después dicen “nos agraden”, no, nosotros queremos tener un periodismo más autocrítico, que estudien más, que investiguen más, que dejen de hacer lobby. Se terminó, alguna clase dirigente les tuvo mucho miedo, “a ver qué van a decir, qué van a hacer”. No, para mejorar el país no sólo tenemos que mejorar la dirigencia política, las instituciones, sino también los que escriben. Hay tan poca calidad intelectual, en serio.

Yo creo que la tarea de informar no pasa por la defensa corporativa, se defienden entre ellos. No todos, obviamente generalizar sería algo indebido de mi parte, pero sería bueno hacer alguna sana autocrítica. No importa que sean opositores, hay muchos que son opositores, ya sé que el que escribe en el diario La Nación tiene que ser opositor, qué va a hacer, si no… Claro, es así, porque esto de la libertad de prensa, si la empresa quiere hay libertad de empresa, si el dueño de la empresa periodística quiere. Miren si un periodista va a escribir algo que esté en contra de lo que piensa el dueño, ¿se imaginan ustedes?

Realmente como decía Katz, nuestro buen amigo el intendente de Mar del Plata, con quien coincidimos tanto, cada vez coincidimos más, y no por las obras. Dicen “coincide porque él viene y le da obras, entonces es pícaro y se lleva la obra”. Toda esa maldad y esa perversidad que llevan encima. ¿Saben por qué coincidimos en muchas cosas con el intendente de Mar del Plata? Porque estamos tratando entre todos de construir una nueva Argentina. Esto por arriba de cualquier cuestión partidaria. No estamos buscando el lucro fácil, a ver qué acuerdo hacemos para llevarse cada uno una cosa, nuestra obligación es hacer y trabajar en Mar del Plata. Eso no pasa por esa concepción y caracterización de tratar de desprestigiar las actitudes que tienen los hombres públicos, él asume la responsabilidad de ser intendente de Mar del Plata, como el Vicepresidente, el Gobernador, cada uno su responsabilidad, y yo como Presidente. Y tenemos que responder a las expectativas de la gente. Pero aparte pensamos, mal les pese a algunos, y estamos pensando en construir una Argentina diferente, plural, diversa, que crezca, positiva, esa es la tarea que estamos tratando de llevar adelante. Y coincidimos, estamos de acuerdo. Entonces cuando estamos de acuerdo, es un “acuerdo perverso”, y cuando estamos en desacuerdo “esta dirigencia que no entiende, que no se pone de acuerdo”. Estudien, estudien un poco, investiguen, lean, prepárense, es bueno eso. Porque a veces a mí me da pena, con cariño lo digo.

También es muy importante la tarea y el proceso de reconversión económica que se está llevando adelante. Cuando sube la inflación dicen “subió la inflación”, cuando baja dicen que hay “inflación reprimida”. Así son, ¿cuándo van a tener una posición objetiva? ¿O los mandan a escribir esas cosas?

La Argentina la tenemos que construir entre todos, pero se construye con verdad, con objetividad. Lo mismo pasa con la desocupación, con el crecimiento económico. Si ustedes miran algunos medios, casi todos, no quiero generalizar pero casi todos, desde que empezamos el gobierno dicen se desacelera la economía, se cae esto, se cae aquello, explota por acá, ¿por qué ese sentido de las cosas? En algún momento va a llegar un fracaso…, no pasa por el éxito o el fracaso de un Presidente determinado, pasa porque los argentinos vayamos construyendo éxitos permanentes que nos den las posibilidades de tener el país que nos merecemos, pensar en la desocupación, la indigencia, la pobreza; que todo el mundo pueda llegar a Mar del Plata y tomarse vacaciones como corresponde. La clase media está creciendo extraordinariamente por la recuperación que estamos teniendo y por la movilidad ascendente, de eso nos tenemos que alegrar. Desde luego que como Gobierno tenemos que hacer autocríticas permanentemente y corregir errores, pero lo importante para corregirlos es que quienes tienen muchas veces que informar y ser objetivos e independientes, que dicen que son objetivos e independientes, hagan buenos análisis, que investiguen, estudien y nos ayuden. Independientemente de que sean opositores, está bien, debo reconocer que el diario La Nación dice “somos opositores” o “apoyamos a tal candidato”. Está bien, son así, no hay duda, son opositores, apoyaron la dictadura del 76 y todas esas cosas están claras, uno lo recuerda permanentemente. Pero mejorar la calidad institucional en la Argentina no pasa solamente porque mejore la clase política, también tienen que mejorar los que informan, la calidad de los medios, también tienen que darse cuenta los medios de que porque alguien sea dueño de una empresa periodística tiene la posibilidad de decir lo que quiere, pero si quieren que haya verdadera libertad de prensa, tanto que hablan de la libertad de prensa, que ejerzan la libertad de prensa, que no digan lo que el dueño del medio quiere. La tendencia a los monopolios que hay también en ese sector, tantas cosas que hay que ver.

Muy bien, sigamos construyendo Mar del Plata y la provincia de Buenos Aires, que es lo importante. Con el Gobernador venimos muy satisfechos del viaje a Venezuela, nos ha ido muy bien, a la provincia de Buenos Aires con los astilleros, el trabajo que va a haber en los astilleros; el avance que hicimos en los temas petroleros con Venezuela; la emisión de un bono conjunto que estamos estudiando para generar un mercado de capitales, se están abriendo muchas puertas en la Argentina que a uno lo entusiasman y lo motivan.

Le quiero agradecer al Intendente, a los empresarios de Mar del Plata y a todos los amigos la permanente ayuda y el permanente cariño que los marplatenses siempre nos han brindado. Me encanta Mar del Plata, siempre he ido y la verdad que cada vez que voy la disfruto a pleno, caminar por esa costanera hermosa que tienen, y siempre gracias por las atenciones que nos dan cuando estamos allí, nos debemos sentir orgullosos. Ustedes saben que soy un hombre del sur, que amo los hielos pero adoro el mar.

Espero que tengan muchísima suerte y cuenten permanentemente con nosotros, ayuden al Intendente que trabaja mucho y fuerte y al Gobernador, que permanentemente están trayendo ideas y guiándonos para que podamos hacer las obras que ustedes necesitan.

Muchas gracias, a vuestras ordenes, un servidor, gracias.

6.7.06

REUNIÓN DE INTENDENTES RADICALES, JUSTICIALISTAS, VECINALISTAS Y DE OTRAS PERTENENCIAS PARTIDARIAS

Estaba por irme a un compromiso que tengo ahora, pero no quería dejar de pasar a saludarlos y decirles que están en su casa, esta es la Casa de Gobierno, la casa de todos los argentinos y la mayoría de ustedes, que tienen la representatividad de sus pueblos, que representan a su gente, representan a sectores del interior de la Patria y tienen las mismas ganas que nosotros de construir un país federal, distinto, mucho más justo, mucho más equilibrado. Todos sufrimos por las cosas que nos han tocado pasar y entre todos estamos tratando de recuperar y reconstruir la Argentina; todos sabemos que no queremos caer en los errores que muchas veces cayó la Argentina y que es fundamental encontrar marcos, espacios que nos permitan construcciones plurales que le den la gobernabilidad a fondo que este país necesita y las transformación que hay que llevar adelante.

Son muchas cosas las que se han logrado, muchísimas, yo veía días pasados el resultado de un mes, todavía no un trimestre pero sí un mes, donde la desocupación en la Argentina está debajo de un dígito; el resultado de las políticas respecto al seguimiento de precios que estamos llevando en la Argentina, el buen resultado que tuvo en junio; que la canasta alimentaria no haya subido; la baja de la pobreza de más de 30 puntos; la baja de la indigencia; el crecimiento que ha tenido la Argentina, esperamos volver a crecer muy bien en este año; el ingreso per cápita; las inversiones; el crecimiento de inversiones en servicios públicos; las inversiones en obra pública que llegan a toda la Argentina. Y nosotros queremos darle un mayor marco de sustentabilidad, de mayor amplitud, de mayor pluralidad y de mucha menos hipocresía. En este país muchos hablan de calidad institucional, muchos tratan de esbozar discursos de cuando a ellos les tocó gobernar y todos nosotros sabemos. Y las distintas fuerzas políticas en la Argentina sabemos lo qué nos pasó y lo qué nos sucedió.

Entonces todos nosotros, muchos que pertenecemos a la misma generación y otros que vienen de generaciones más jóvenes pero que tienen la visión clara de lo que pasa y de lo que sucede en la Argentina, sabemos los desequilibrios funcionales que se han dado en este país. Nos encontramos con que muchas veces nos hablan de hegemonía, de esto y de lo otro, cuando uno camina las calles y trabaja con la gente.

Ahora yo me pregunto, todos aquellos que en algunos medios hablan de hegemonía y son dueños de radios, de televisión y dueños de casi todo – algunos que andan por ahí – y esa acumulación, ese hegemonismo que se da del otro lado, que más que libertad de prensa es dominación de empresa, yo creo que tiene que haber mucha sinceridad en este tema, en todos los temas. Hay que debatir abiertamente en la Argentina, hay que salir a ver la Argentina en la que ustedes están gobernando, hay que ver tantos años de olvido y que este país no se termina en la General Paz, sino que va de una punta a la otra.

Por eso yo les quería agradecer su presencia acá, y como le decía al señor Jefe de Gabinete, al Secretario Legal y Técnico, que logremos coordinar planes de trabajo, que logremos generar inversiones, que le demostremos a la sociedad que a nosotros lo que nos importa es gestionar, y los que están apurados electoralmente, algunos tienen angustia oral y otros tienen angustia electoral. Hay algunos que viven de angustia electoral, así les va después, pero es así. Yo por eso digo que nosotros tenemos que ser responsables y dedicarnos a gobernar, después remediaremos los problemas de aquellos que tienen angustia electoral, pero ahora tenemos que dedicarnos a gobernar con todas nuestras fuerzas y poner todo en encontrar opciones superadoras, queridos amigos. (Aplausos)

No tengamos miedo, tengamos coraje, construyamos nuevos conceptos, nuevos espacios que nos permitan representar más a la sociedad argentina, con amplitud, con generosidad, que no nos generen puentes divisorios que son más pertenecientes a las castas, a las viejas dirigencias políticas, que tratan de seguir encerradas en sus propios partidos, como si fueran quintas, sin importarles lo que le pasa a la sociedad. Nosotros tenemos que tener el coraje de saltar todas las tranqueras, zanjas, y construir tomados de la mano, con mucha fuerza, no importa a qué partido pertenezcamos. Pertenecemos a una Argentina que queremos cambiar, y para eso tenemos que encontrar todos los caminos para generar en la pluralidad, en la diversidad, un proceso de gobernabilidad que le dé respuestas a los argentinos, este es el gran desafío que tenemos por delante.

Si muchos años atrás se hubiera podido lograr también una construcción, una concertación plural, se hubieran evitado muchos daños en la Argentina, allá por los años 70, 73, 74; si hubiera habido generosidad en la visión de lo importante que es generar una gran fuerza convocante, en el país algunas cosas seguramente non habrían sucedido. Hoy les puedo asegurar que como presidente de los argentinos estoy decidido a avanzar en este tema, no a pactar, estilo “Pacto de Olivos” o viejos pactos políticos que de nada sirven: no a que tiremos nuestras ideas por la ventana, cada uno con la idea que tiene, con la visión que tiene, desde la pertenencia que tiene pero en la construcción de una pertenencia que nos contenga a todos, porque es elevar la riqueza intelectual que necesita este país para ser gobernado. Por supuesto, con la generosidad institucional de generar un marco de gobernabilidad que en este espacio esté cualificado por la capacidad, la responsabilidad y la formación y no por el acuerdismo, el pacto o, por el solo hecho de pertenecer a tal o cual lugar, generar identidad para representar si no se está en condiciones de representar.

Tenemos un gran desafío, creo que podemos escribir una parte importante de la historia, y a eso, a construir esa historia es que estamos convocando a los argentinos. No lo podemos hacer solos, lo tenemos que hacer desde la actitud clara y concreta, desde la visión de una Argentina absolutamente diferente, desde la visión donde la Argentina del centro y la del interior tengan objetivos comunes.

Por eso espero poder estar visitando muchos de vuestros pueblos, encontrarme con la gente, junto con ustedes, que podamos dar muchas respuestas. Si nos ponemos a gobernar, damos respuestas, solucionamos temas que por años no se arreglaron…, salen algunos periodistas a decir “botín electoral”, no hay que hacer nada acá, la gente se tiene que quedar sin respuesta de su dirigencia porque si no es un botín electoral. Yo me pregunto, ¿se puede tener tan poca seriedad, tan poca formación? Nosotros venimos a gobernar, tenemos que hacer muchas cosas, ¿qué botín electoral? Ellos tienen actos fallidos, piensan así porque están acostumbrados a la Argentina donde se compra y se vende todo, y eso se terminó, nosotros estamos construyendo un nuevo tiempo, ni uno por respeto a sí mismo trataría que una voluntad lo acompañe por una obra que merece un determinado pueblo. Nosotros tratamos de volar alto, esto es fundamental para la Argentina.

Aquellos que en el pasado se dedicaron a comprar conciencias y voluntades van en el camino de estos periodistas, algunos que piensa así, no todos. Después hablan de calidad institucional, lo que tienen que hacer antes de efectuar este tipo de calificaciones es darse cuenta que nuestra responsabilidad es gestionar. A cada lugar de Argentina que he ido fui con los brazos abiertos, no he ido a condicionar nunca a nadie, he ido a trabajar con aquellos que tenían ganas de trabajar; sabiendo que son democráticos, que luchan por los derechos humanos, que luchan por la inclusión social, que luchan contra la injusticia, que luchan por una Argentina diferente. Qué más, con todas esas cosas, estando de acuerdo, tememos un camino para recorrer por un país distinto.

Muchas gracias por estar acá, vamos a seguir gobernando con muchísima fuerza, es tiempo de gobernar, que no nos hagan caer en ninguna tentación, porque ese doble discurso, que acá hay que gobernar el país y todo lo demás pim pum pum, y no duermen muchas veces pensando cómo pueden trabar, impedir. Qué lindo sería que este país se califique con gente que piense y que elabore propuestas superadoras. Pero a veces uno se encuentra con esos trenes fantasmas del pasado que ¡Dios mío! Tanto hemos sufrido los argentinos que gracias a Dios ahora estamos muy alertas, pero bueno, nosotros tenemos que construir el presente y el futuro.
Muchísimas gracias por estar acá, están en su casa, me gustaría quedarme más a conversar, a debatir con ustedes. Yo fui intendente en el año 1987, tarea dura y pesada porque es la gestión directa con la sociedad, se rinden cuentas todos los días, cualquier problema que hay en la comunidad recae sobre el intendente, cuanto más chica es la comunidad más exámenes hay que rendir, a la una o a las dos de la mañana el golpeo de puerta, y uno tiene que estar ahí respondiendo, pero les puedo asegurar que así se aprende. Yo aprendí muchísimo como intendente, me encantó serlo, ustedes lo saben, la pesada responsabilidad, con recursos escasos y rindiendo cuentas todos los días, no es una tarea fácil.

Hoy que podemos mancomunar esfuerzos de intendentes, gobernadores y la Presidencia de la Nación tenemos que tener este diálogo, este vínculo, para que las cosas lleguen, para que superemos la burocracia, y para que demos respuestas como ahora que han tardado años en forma inexplicable. Obras que tendrían que hacerse rápidamente, aunque en muchos casos hemos ido a tratar de hacer la obra y ni siquiera estaba el proyecto, porque estaba el discurso pero nunca se había hecho el proyecto. Es fundamental hacer proyectos, hacer acciones, gobernar, esto es lo que da la pasión institucional de llevar las cosas adelante.

Así que gracias, es su casa, trabajemos juntos, generemos opciones superadoras, tengamos audacia, coraje, capacidad transgresora, que no nos nublen las prácticas políticas del pasado. No tengan dudas que la Argentina llegó donde llegó no solamente por la política, todos los sectores de la sociedad, incluidos los medios en la Argentina, tienen gran responsabilidad. Habría que analizar muy a fondo y nos daríamos cuenta de esto, tarea que creo que también la sociedad en su momento va a tener que hacer, y muchas otras instituciones que tienen responsabilidades muy grandes en los fracasos que se fueron construyendo en la Argentina.

Tratemos con gran amplitud, con gran pluralidad, seguir construyendo éxitos que nos den respuestas a las urgencias que tenemos.

En el día de ayer cuando estábamos en Venezuela y veía la lucha que están dando algunos países, y veo las posibilidades tremendas que tenemos los argentinos, les puedo asegurar que uno se motiva día tras día porque ve que es posible en América Latina construir un perfil absolutamente diferente, y es absolutamente seguro que la Argentina puede ser un país como el que debe ser y que nos merecemos los argentinos. Muchas gracias.

CENA ANUAL DE CAMARADERÍA DE LAS FUERZAS ARMADA

Vengo a compartir esta Cena anual de Camaradería de nuestras Fuerzas Armadas en vísperas de un nuevo aniversario de nuestra Independencia. En carácter de Comandante en Jefe quiero compartir con ustedes, además de un grato momento, un conjunto de reflexiones.

Como lo he manifestado, la transitoria función que cumplo no me hace olvidar ni de mis ideas ni de mis convicciones. Algunos hoy decían que veníamos acá a dar el discurso para evitar algún problema con algunos, yo jamás me he ocultado en una acción, y si le he tenido miedo a alguien, a algunos o a algo fue en otra época, no ahora que gracias a Dios la democracia está a pleno y estamos trabajando por una Argentina distinta.

Puedo decirles, y lo hago de corazón, sin odio y sin rencores, con profundo compromiso patriótico y convencimiento, que os argentinos debemos tomar conciencia de que mientras superamos problemas vamos forjando una sólida unidad nacional en la diversidad.

La circunstancia de estar conmemorando la declaración de la Independencia Nacional es propicia para analizar en razón de nuestro pasado y en función del futuro que queremos para la Patria, la realidad que estamos transitando.

Desde 1810 hasta 1816 los combates librados, las palabras pronunciadas, las teorías formuladas, la moneda acuñada, la bandera enarbolada, las escarapelas lucidas en el pecho de los patriotas, empujaron a la decisión política que concretó el Congreso de Tucumán. Se trataba de poner fin a los lazos coloniales con España de más de tres siglos, prometiendo sostener esa convicción de libertad frente a toda otra dominación extranjera.

Somos una nación joven que está a las puertas del bicentenario de la revolución que la creó, en una historia que nos hermana al resto de América Latina. Venimos de celebrar la independencia de la República Bolivariana de Venezuela y de visitar las tumbas de Miranda, Bolívar y Sucre, cuyas historias fueron tan cercanas a la de nuestros próceres.

En julio de 1816 el general San Martín estaba organizando el Ejército de Los Andes para luchar primero en Chile y después navegar el Pacífico para vincularse con el independentismo peruano. Arriba por el norte la desbordante acción bolivariana iba a rematar exitosamente el proyecto emancipador en Ayacucho.

Esta etapa debe servirnos siempre de inspiración para la construcción de nuestro proyecto nacional y debe constituir un espacio de verificación de nuestra voluntad constructora.

Este 9 de julio encuentra a nuestra patria en proceso de recuperación productiva, social, cultural y política. Un enorme esfuerzo de todos los argentinos y políticas adecuadas nos ha permitido ponernos de pie luego de la caída del 2001, que fue la culminación de la aplicación de funestas políticas.

Estamos luchando también por un orden político basado en la justicia social y en la posibilidad del progreso y del futuro para los millones de argentinos sumergidos en la pobreza y en la indigencia. Nos encaminamos, desde el comienzo de la gestión, a construir una política de defensa nacional, de recuperar a las Fuerzas Armadas de orientaciones- lo digo públicamente y asumo mi responsabilidad ante el pueblo de mi Patria- que han resultado funestas.

La separación de los responsables de las aberraciones cometidas en la última dictadura hace a la preservación de las instituciones armadas en su rol estratégico.
No es justo para la memoria histórica de las Fuerzas Armadas ni es sensato para su propio futuro que se pretenda identificar las acciones desviadas de algunos con la propia institución a la que debieron respetar de otra manera. Nadie tiene derecho a escudarse en el prestigio y la historia de nuestras Fuerzas Armadas, no se superarán los momentos dolorosos que nuestra patria sufrió sin contribuir a la verdad.

Los jueces de la Constitución, cuya independencia está garantizada, juzgan a los responsables del terrorismo de Estado impulsado por la dictadura. Es la justicia la que debe poner las cosas en su lugar distinguiendo a inocentes de culpables.

El combate contra la impunidad debe ser frontal, ningún reencuentro sólido puede venir asentado sobre la impunidad, del silencio y la complicidad tampoco vendrá. La justicia y la verdad que permitirá la memoria son objetivos esenciales que esta sociedad busca en forma constante eludiendo obstáculos jurídicos y políticos que reiteradamente intentaron evitarlos, y que al menos la han demorado. Esa verdad y esa justicia marcan el único camino posible para una sociedad digna, que quiere cicatrizar heridas muy dolorosas y justamente por eso son objetivos irrenunciables.

Estamos a más de un cuarto de siglo de la recuperación de la república democrática, lejos en el tiempo y firmes en nuestra conciencia de repudio a los golpes de Estado de 1930, 1955, 1966 y el más trágico de 1976, que atacaron los derechos de los argentinos, se unieron los enemigos de la independencia que hoy conmemoramos.

Las sociedades modernas, y la nuestra no escapa a esta tendencia, son políticamente activas y demandantes, y exigen calidades y virtudes en sus instituciones. Poseen nuevos valores, exigen otros paradigmas al Estado y legitiman de manera diferente a sus actores políticos e institucionales.

Es evidente que la sociedad argentina actual no es la misma ni comparte los valores a los que asistió durante todo el siglo XIX, al nacimiento y desarrollo del Estado nacional. Tampoco es la misma de mediados del siglo XX, durante el desarrollo de la sociedad industrial, ni obviamente es la misma de los años finales de la dictadura. Desde 1983 ha cambiado enormemente y hoy la principal condición que exige la sociedad a los diferentes actores e instituciones, y en el caso específico de las Fuerzas Armadas, es la legitimidad y la convivencia democrática.

Es decir que la institución militar será respetada en la medida que, como lo hace, participe activamente en el sistema republicano y democrático de Gobierno, que como lo hace garantice su permanente acatamiento a la Constitución Nacional y también, como lo lleva adelante en toda esta etapa democrática, la consolidación del respeto a los derechos humanos de todos los argentinos.

A esa legitimidad hay que sumar la que emana de su capacidad para cumplir las funciones que le son asignadas como una parte más del aparato estatal. Esta legitimidad funcional y la legitimidad democrática que referimos son las vigentes hoy en la relación Fuerzas Armadas con la sociedad y han desplazado definitivamente a los principios de los tiempos anteriores a la Segunda Guerra Mundial en los que se consideraba a los ejércitos como la causa del Estado Nación Independiente y como último bastión de la nacionalidad.

La legitimidad social hoy exige de sus Fuerzas Armadas una indudable vocación democrática y un desempeño eficiente de las expectativas esperadas de la profesión militar en su estricto rol de la defensa.

Contribuyendo a esta finalidad nuestro Gobierno se encuentra comprometido con una política tendiente a producir la modernización del sistema de defensa nacional. Estamos impulsando una profunda reestructuración del instrumento militar que apunte a la modernización de sus componentes. En ese marco, la reglamentación de la Ley de Defensa Nacional constituye una sólida base para avanzar hacia el futuro. El objetivo de lograr un planeamiento que integre medios y actividades, que constituya un sistema de defensa con definitiva articulación de sus componentes, capaz de responder a las necesidades que se presenten, es central y fundamental.

La convocatoria al Consejo de Defensa Nacional permitirá contar con apreciaciones y estrategias indispensables para el planeamiento militar bajo pautas de total coordinación y actuación conjunta.

En esa reconversión asignamos un rol fundamental al Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, recogiendo con su creación no sólo la experiencia de los países más modernos sino las conclusiones de nuestra propia experiencia en el conflicto de Malvinas.

Este organismo tendrá la enorme responsabilidad del control funcional de las Fuerzas Armadas en tiempo de paz, priorizando la plena integración, tanto al nivel estructural de la organización como al nivel de la actividad operativa.

El rol fundamental asignado a cada fuerza, alistar y preparar recursos humanos y medios materiales, sólo puede tener pleno sentido en el marco único que exceda las especificidades propias como la que cada una de ellas pueda actuar.

El instrumento militar de la defensa nacional deberá avanzar hacia la estructuración de una fuerza en la que se priorizarán las capacidades de naturaleza esencialmente defensiva, que permitan garantizar la defensa militar de la soberanía, la independencia política y la integración territorial de la República Argentina, y que a su vez no irradien percepciones de amenaza hacia los países de la región.

Se asegurará también el ejercicio de las actividades de vigilancia y control de los espacios territoriales, marítimos y aéreos de responsabilidad de las fuerzas, así como la máxima movilidad operacional y la flexibilidad logística.

Es precisamente en el área de defensa donde la investigación, la adaptación y desarrollo de nuevas tecnologías de proceso y equipamiento especializado debe ocupar un lugar preponderante. Será pues esencial unificar y potenciar todo el sistema científico técnico disponible en el área de defensa, así como articularlo de forma eficiente y flexible con el sistema científico-tecnológico nacional.

El proceso continuo de investigación y desarrollo está indisolublemente vinculado a la producción de bienes y servicios de la defensa. Tenemos como objetivo de central importancia la consolidación de una industria militar naval y aeronáutica, que pueda, por un lado, satisfacer las necesidades de mantenimiento y equipamiento de nuestras fuerzas y, por otro, resolver el abastecimiento del mercado interno y regional con competitividad y con estructuras empresarias modernas, ágiles y transparentes.

Es fundamental impulsar, para lograr todos estos fines, una profunda reforma de los procesos educativos que forman y capacitan a los jefes y suboficiales de nuestras Fuerzas Armadas. En coherencia con los principios republicanos que obligan a nuestros ciudadanos a armarse en defensa de la Patria, el Ministerio de Defensa se hará cargo de la educación de las Fuerzas Armadas como parte de la responsabilidad que le incumbe a la sociedad civil. En consecuencia, definirá las políticas educativas y las estructuras de educación de las Fuerzas Armadas, que a lo largo de gran parte del siglo XX se fueron separando del sistema educativo nacional.

El principio de integración de las Fuerzas Armadas en el sistema educativo nacional implica también retomar el sentido profundo del servicio público que encierra la función militar. Al mismo tiempo pretendemos profesionalizar adecuadamente a los encargados de la defensa de la nación. También buscamos fortalecer el indispensable sentido de ciudadanía que encierra la condición militar.

La educación para la defensa y la formación del ciudadano militar constituyen dos conceptos que formarán parte del nuevo sistema de educación. Se concibe al mismo tiempo que si bien existen funciones específicas entre los distintos cuerpos armados y especialidades, todos forman parte de un único instrumento militar de la Nación, que ahora se encuentra orientado y dirigido por la política de la acción solidaria y concordante a través del Estado Mayor Conjunto.

El currículum de la educación militar moderna exige variadas disciplinas: ciencias básicas, sociología, derecho, relaciones internacionales, derechos humanos, ciencias políticas, gestión pública, entre otras. Ya nadie defiende el perfil estrechamente militarista de la formación tradicional, la interdisciplina constituye una exigencia de todas las profesiones y de todas las funciones directivas. Las visiones unilaterales y reduccionistas de la realidad han producido fracasos dramáticos.

Señores oficiales superiores, jefes, oficiales, suboficiales, voluntarios, que a lo largo y a lo ancho del país se aprestan a celebrar la Independencia nacional y estrechar los lazos con sus camaradas de todas las fuerzas, de armas y especialidades: los exhorto una vez más a seguir el ejemplo de San Martín, Belgrano, Brown, Moreno, con el recuerdo de los que dieron su vida por la Patria a lo largo de nuestra historia.

Con nuestra atención puesta en Haití, Kosovo, Chipre y la Antártida, donde levantarán la bandera por la Nación desde el comandante en jefe hasta los más jóvenes soldados, nos llama el cumplimiento del deber esencial de saldar nuestro vínculo activo con la Constitución Nacional, con los derechos y garantías que ella protege, y con los deberes como ciudadanos que ella impone. Todos, cada uno desde su lugar, en diversidad y pluralidad, cumpliremos así con nuestro irrenunciable y sincero compromiso de servir a la Patria.

Son tiempos donde el país va en una paulatina recuperación, son tiempos donde los argentinos debemos contribuir a encontrar los marcos necesarios para cualificar el rol de nuestras instituciones. Entre ellas está una institución básica en nuestro país que son sus Fuerzas Armadas. Tarea de ustedes es contribuir a esa cualificación, a encontrar el marco de respuesta que la Nación Argentina necesita de nuestras Fuerzas Armadas; tener la capacidad, la generosidad, la grandeza, la visión histórica de comprender y de entender la necesidad de respuestas claras a todos los sucesos que nos tocaron vivir a los argentinos y definitivamente queremos los argentinos, porque así es, así debe ser y así será, que nuestras Fuerzas Armadas pertenezcan a todos los argentinos.

El hecho de ser cuadro de la misma, el hecho de ser un oficial, suboficial o soldado de la misma, bajo ningún aspecto le permite a nadie adueñarse y decir “es nuestra institución”. Yo aquí en nombre de todos los argentinos digo: es nuestra institución, de todos los argentinos. Como Presidente, como Comandante en Jefe y como argentino también es mi institución. Queremos una institución que realmente consolide ese rumbo estratégico de San Martín, Belgrano, Brown, y la visión estratégica de país que tenía Moreno.

Por eso, sea y sirva a fondo este espacio de compartir este momento, para que podamos dar este tipo de respuestas. Estoy seguro que así va a ser, que así lo vamos a poder lograr y esperemos que dentro de algunas décadas, no sólo en el marco de vuestra institución, porque la corresponsabilidad del fracaso de los argentinos abarca a todas las instituciones en general, cada uno en los distintos roles y en los distintos momentos históricos que le tocó actuar, podamos decirles a las generaciones que vienen que les brindamos una sociedad democrática, plural, diversa, con instituciones consolidadas, donde los argentinos nos podamos sentir orgullosos de nuestras propias instituciones. De todas. Tarea ardua, pero creo que lo podemos lograr.

Así que, señores, realmente es un honor poder compartir con ustedes esta noche. Muchísimas gracias.

TERVENCIÓN EN LA ASAMBLEA NACIONAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, querido amigo Hugo Chávez; señor Presidente de la República de Bolivia, querido amigo Evo Morales; señores presidentes y vicepresidentes de la Cámara Legislativa del Congreso de la República Bolivariana de Venezuela; señores legisladores del MERCOSUR; autoridades, amigos y amigas: agradezco profundamente al señor presidente don Nicolás Maduro Moros, el honor con el que me ha distinguido al invitarme a ser el orador de orden de esta sesión especial de la Honorable Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela para conmemorar el 195º aniversario de la independencia.
Quiero aprovechar tan grata ocasión para transmitirles, en nombre del pueblo y Gobierno argentinos, un saludo fraterno y el testimonio de los resultados de una relación bilateral que se fortalece día a día y que nos llena de orgullo por su impacto concreto en el bienestar de nuestros compatriotas.
Nuestros libertadores, San Martín y Bolívar, tenían un objetivo común, el cual era asegurar el éxito de la emancipación de nuestra Patria grande. “Divididos seremos esclavos; unidos, estoy seguro, que los batiremos”, sostenía San Martín. “Una deber ser la Patria de todos los americanos”, dijo Simón Bolívar. Allí nacieron nuestras coincidencias. (APLAUSOS)
Pero además de las coincidencias históricas y culturales que siempre han acercado a Venezuela y a Argentina, compartimos hoy, en el concierto latinoamericano, la convicción de que nuestra región no puede seguir caracterizándose como un conjunto de países potencialmente ricos con pueblos pobres.
Las recetas aplicadas en la última década, dieron como resultado que en el período 1990-2003 la tasa de crecimiento de América latina fue apenas del 2,6 por ciento, menos de la mitad que la del período 1950-1980.
Este crecimiento lento e inestable, se tradujo en mercados laborales débiles, con un marcado aumento de la informalidad, crecientes brechas de los ingresos entre los trabajadores calificados y no calificados y tasas de pobreza superiores a la década del ’80. Pero al mismo tiempo, América latina se ha transformado en el área que alberga los mayores niveles de desigualdad en el mundo incumpliéndose en su territorio derechos sociales básicos.
Por eso, nuestra meta es erradicar la pobreza, lograr un crecimiento económico sostenido y promover un desarrollo sustentable al tiempo que debemos avanzar hacia sistemas económicos nacionales y mundiales basados en los principios de justicia, equidad, democracia, respecto por los derechos humanos, participación, responsabilidad, transparencia e inclusión social.
Tenemos así una visión integral e inclusiva del desarrollo, un desarrollo que comprende el Estado de derecho, el cuidado del ambiente, la educación, la salud, la producción y el trabajo decente. Así lo hemos entendido y, en ese sentido, Argentina y Venezuela, Venezuela y Argentina guían su relación bilateral y su integración regional.
En todo este tiempo que he tenido la responsabilidad de gobernar, no puedo dejar de reconocer en cada oportunidad en la que me encuentro con un venezolano, la solidaridad emotiva y concreta que la Argentina recibió en el momento peor que le tocaba atravesar en una de sus mayores crisis institucionales, sociales y económicas, siempre la mano solidaria del Gobierno y del pueblo venezolanos. (APLAUSOS)
La generosidad y la confianza del Gobierno venezolano, demostrada en la compra de bonos argentinos, nos ayudó para poder subir algunos escalones del infierno en el cual todavía estamos.
En este sentido, en la cooperación ha guiado los proyectos técnicos bilaterales en materia de salud, desarrollo social, agricultura, deportes y ciencia, tecnología, que estamos encarando así en forma conjunta como acciones conjuntas respecto a hermanos terceros países.
Quiero destacar que la Argentina y Venezuela realizan intercambios esencialmente productivos generadores de empleo y valor agregado. Nuestra petrolera...Nuestro país colabora con la colosal industria de la petrolera venezolana. Y dije “nuestra petrolera venezolana” porque es la petrolera latinoamericana que ha sido absolutamente solidaria con el pueblo argentino en momentos muy difíciles cuando empezábamos la gestión y la petrolera venezolana, PDVSA, la petrolera del pueblo venezolano hoy, nos ayudó y nos ayuda permanentemente a seguir superando con mucha fuerza todos los problemas que podamos tener en materia energética que han permitido consolidar el crecimiento argentino. (APLAUSOS)
Por eso, hermanos y hermanas legisladores venezolanos, quiero agradecer profundamente este gesto de ustedes y del querido pueblo venezolano y, por supuesto, de mi querido amigo el señor Presidente. (APLAUSOS)
Al mismo tiempo que recibimos dicha colaboración, tratamos de proveer de maquinarias agrícolas, de elementos técnicos y de investigación para que el proceso venezolano de reconversión económica pueda seguir avanzando para consolidar la construcción que está llevando adelante el señor Presidente de Venezuela que es un país con independencia económica, con autodeterminación y con posibilidades de consolidar la producción y realmente está haciendo un excelente trabajo en el cual la Argentina va a seguir colaborando y trabajando permanentemente en todo aquello que sea necesario. (APLAUSOS)
Ascensores, tecnología nuclear para usos médicos, servicios centrales para eléctricas y grúas, así, en múltiples caminos que llevan a consolidar el intercambio productivo, estamos dando y generando un verdadero ejemplo para la construcción de la Patria grande que soñaron San Martín y Bolívar.
Cada visita del presidente Chávez a mi país y las mías a esta querida Venezuela, implican avances concretos en nuestra integración productiva que, lejos de las declaraciones grandilocuentes, resuelven aspectos esenciales para nuestro desarrollo.
Este valioso intercambio bilateral, la mutua amistad que nos caracteriza se potencia al desenvolvimiento en el marco de la integración latinoamericana. El proyecto de integración energética, que busca abastecer a la región en su camino de industrialización, tiene en Venezuela uno de sus puntales. Éste y otros proyectos igualmente estratégicos, como los relativos a la infraestructura vial, recogen el viejo apotegma de resolver con recursos propios las necesidades propias y esto es válido en todos los campos.
Esta vocación integracionista de nuestros países, se ve plasmada con fuerza en la incorporación en el día de ayer, como miembro pleno del MERCOSUR, de la República Bolivariana de Venezuela. (APLAUSOS) Sueño compartido con los presidentes del MERCOSUR, con el presidente Lula y con el presidente Chávez, de lograr esta incorporación que ayer se logró y que nosotros consideramos que es un verdadero punto de inflexión y que genera una consolidación de la región que nos permite visualizar que cada vez es más cierto que la Patria grande y la integración latinoamericana es absolutamente posible. (APLAUSOS)
Para nosotros resulta un honor que esta circunstancia se produzca bajo la presidencia pro tempore que me toca ejercer en el MERCOSUR en forma transitoria y coyuntural. Pero les quiero decir, hermanas y hermanos venezolanos, que va a ser algo que llevaré grabado en la historia de mi vida que durante mi gestión como presidente pro tempore del MERCOSUR, pudimos lograr la integración de Venezuela al mismo. Creo que son pasos trascendentes y yo siempre digo que de la tarea de la función pública, uno lo que se lleva son este tipo de resultados que son los más importantes porque van marcando la historia. (APLAUSOS)
La significación y potencia que adquiere el MERCOSUR, sumando Venezuela, Brasil, Paraguay, Uruguay y la Argentina, constituyen, sin duda alguna, una importante contribución al proceso de integración regional, otorgándole los mismos derechos y obligaciones que tienen hoy los Estados partes firmantes del Tratado de Asunción.
La adhesión a dicho documento fundacional, no solo la transformará en un motor esencial del proceso económico, sino que, al adherir a los protocolos que forman parte del Tratado de Asunción, se incorpora plenamente al proceso político del mismo.
Es que el MERCOSUR es mucho más que un magnífico bloque económico, que busca perfeccionar la libre circulación de bienes, atenuar las asimetrías y promover la convergencia estructural, es también un instrumento político y social en que democracia, paz y derechos humanos, son principios básicos y realidades concretas a sostener por los países miembros.
El Protocolo de Ushuaia, sobre compromiso democrático, conocido como Cláusula Democrática del MERCOSUR, se constituye en un instrumento preventivo y punitorio ante eventuales rupturas del orden democrático.
La Declaración de Ushuaia, que fija al bloque como zona de paz, nos compromete a evitar carreras armamentistas u opciones violentas de resolución de conflictos, así como apoyar en los foros multilaterales, en los que participamos, el respeto por los acuerdos internacionales orientados a promover el uso pacífico de la energía nuclear y la no proliferación en todos sus aspectos.
Por otra parte, el reciente Protocolo de Asunción sobre compromiso con la promoción y protección de los derechos humanos del MERCOSUR, con un mecanismo equivalente al de la cláusula democrática, avanza en un aspecto fundamental y emblemático para los país que, como el nuestro, han sufrido la terrible experiencia del terrorismo de Estado.
Como ustedes saben, para la Argentina, democracia y derechos humanos constituyen las dos caras de una misma moneda, por lo que mi país promueve en forma vehemente su vigencia y respeto de acuerdo al Derecho Internacional y a través de los organismos multilaterales.
No quiero olvidar en este breve mensaje, al reiterarle el agradecimiento de todos los argentinos, el permanente apoyo de Venezuela a nuestro reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas. (APLAUSOS PROLONGADOS) Muchas gracias, gestos como estos nos hermanan aún más y nos motivan a redoblar nuestros esfuerzos de construir una América latina más libre y soberana.
La proximidad de los bicentenarios de nuestras independencias, es el marco ideal para lograr esa libertad y soberanía, retaceadas por décadas y que nuestros próceres soñaron. Hoy podemos demostrar nuestra lealtad a esos ideales haciéndolos realidad sobre la base de la integración y solidaridad de nuestros pueblos.
Soplan fuertes vientos de cambio en América latina. (APLAUSOS) Y en este verdadero final de época, nos encuentra a venezolanos y argentinos fuertemente unidos una vez más. (APLAUSOS)
La consolidación de la democracia, que debemos cuidar y defender, ha hecho surgir nuevos liderazgos, ha establecido nuevas agendas y se han obtenido en distintos países resultados esperanzadores para nuestros pueblos, como el que vivimos recientemente del amigo y compañero presidente de Bolivia, Evo Morales. (APLAUSOS)
Los que quieren frenar la historia comprometiendo los procesos en curso que les hacen perder beneficios y privilegios, acuden a anacrónicos y desgastados conceptos para tratar de echar sombra sobre luz, intentan clasificar en categorías divisorias a nuestros países y a los dirigentes de distintas latitudes, entre supuestamente gobiernos que ejercen el populismo y quienes no. Desde el Parlamento de Caracas, desde el Parlamento de la República Bolivariana de Venezuela al mundo entero: nuestros gobiernos no hacen ejercicio ni de la demagogia ni del populismo, queremos ser gobiernos que sí representemos los intereses nacionales y populares que reivindiquen definitivamente la dignidad de nuestros pueblos. (APLAUSOS)
Es un momento de mucha fortaleza histórica, de un alto nivel de conciencia. Yo lo decía y fui acompañado por el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, en estos conceptos de que hay que terminar con la capiti diminutio que se quiere construir sobre los procesos que se están construyendo en América latina, que nosotros tenemos varias obligaciones con nuestros pueblos, pero a quienes nos toca gobernar en este tiempo de la historia, no solo pasa por llegar al gobierno con ideas nacionales, populares y progresistas, sino que tenemos que tener el coraje y la valentía de ejercer y tomar las decisiones nacionales y progresistas ejerciendo el gobierno, cumpliendo con la palabra empeñada con nuestros pueblos, que es una tarea esencial para consolidar la credibilidad. (APLAUSOS)
También que entiendan, definitivamente, que defender los intereses nacionales, que ejercer la lucha definitiva contra la exclusión social, contra la pobreza que azota a nuestros pueblos, contra la indigencia y el desempleo, que la defensa de la riqueza nacional bajo ningún aspecto puede ser calificada o definida con un tinte de populismo, sino fundamentalmente, queridos hermanos del mundo, cuando analizan estos procesos, vean en ellos el renacer de la honestidad, de la lucha contra la corrupción, de la defensa de los intereses nacionales, de la defensa de los pobres, la defensa de los empresarios nacionales, la defensa del trabajo, la defensa de la dignidad, la defensa de la identidad, la defensa del concepto de nuestra región que definitivamente tiente que tomar el lugar y el rol que le corresponde. (APLAUSOS)
Nosotros estamos, con mucho esfuerzo junto a nuestros pueblos, tratando de generar los ámbitos y queremos que vengan todos los capitales del mundo a trabajar a nuestros países, que vengan a trabajar y a producir en nuestros países, pero que vengan a compartir la rentabilidad con nuestros pueblos, que vengan a asociarse a nuestros destinos, que esto es lo central y esencial que debe ser llevado adelante. (APLAUSOS)
Vivimos una etapa donde yo creo que estamos ante un punto de inflexión, queridos hermanos. El paso que se dio ayer de la incorporación de Venezuela al MERCOSUR es mucho más que una decisión de la construcción de un bloque económico, es la decisión de la región de entrar a fortalecer y construir el espacio de los países de América del Sur, de tener una voz ante el mundo que resuene fuerte y unida, que podamos hablar con todos los bloques del mundo, Asia, África, Medio Oriente, la Comunidad Económica Europea, como bloque, como región, defendiendo los intereses de nuestros pueblos en forma mancomunada y solidaria. (Aplausos)
Creo que el Acta de la Independencia que leía la señora Diputada marca con claridad absoluta y visionaria de quines hace 195 años tuvieron el coraje de declarar la independencia de Venezuela.
Nos acercamos al bicentenario y nosotros no podemos esperar 200 años más para construir países con equidad, con justicia; necesitamos empezar a consolidarlos ya, son muchos hermanos y hermanas que sufren en Latinoamérica y tenemos, como gobiernos, que buscar con todas nuestras fuerzas los resultados que nuestros pueblos están esperando.
Yo les quiero decir que hoy me emocioné en la recordación del aniversario en el desfile que se llevaba adelante en el acto central del recordatorio del Día Independencia, cuando vi miles y miles de rostros, de manos que se alzaban de hermanos latinoamericanos, venezolanos, compartiendo el desfile, compartiendo la esperanza de construir un nuevo país, de construir un nuevo orden de justicia al que aspiran ustedes y su Presidente, un pueblo absolutamente esperanzado como el resto de los pueblos de América, esperando que nosotros estemos a la altura de la historia y de las circunstancias. Por eso siempre le pido a Dios que nos de la fuerza de ser leales a nuestras convicciones. Cuando se llega adonde llegamos nosotros, no hay lugar para el empate, queridos amigos, es el camino del triunfo de nuestros pueblos lo que puede generar la trascendencia. (APLAUSOS)
Por eso, para terminar, en el Día de la Independencia de la República Bolivariana de Venezuela, le quiero decir a los pueblos de mundo que acá, en Venezuela, he podido compartir, no solo esta vez sino en todas las que he venido, una democracia plena, que lucha por la justicia, abierta, que lucha por la igualdad, que se integra al resto de los pueblos de Latinoamérica para consolidar la solidaridad y la búsqueda de los destinos que nuestros pueblos merecen y también quiero decir que este 5 de julio de 2006 sé que es trascendente para ustedes, hermanas y hermanos venezolanos, sigan firmes, consoliden sus convicciones, consoliden a Venezuela, hay pueblo, que yo lo pude ver hoy, que sueña y está esperanzado como los pueblos de América, como el pueblo de Bolivia, como el pueblo de Uruguay, como el pueblo de Chile, como el pueblo de Paraguay, como el pueblo de Brasil y el resto de los pueblos americanos, que de una vez por todas quieren que nosotros estemos por lo menos mirando con la fuerza que corresponde el legado de nuestros próceres.
Muchísimas gracias y a vuestras órdenes.

4.7.06

FIRMA DEL ACUERDO PARA EL ESTABLECIMIENTO DE LA ALIANZA ESTRATÉGICA ARGENTINA - VENEZUELA

Querido amigo presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez; autoridades presentes; señor Secretario General del MERCOSUR; delegación que me acompaña, señor Gobernador; señores presidentes de ambas cámaras; señores intendentes que nos acompañan: estamos realmente muy satisfechos de estar nuevamente en la República Bolivariana de Venezuela, de compartir una intensa mañana de trabajo con el señor Presidente, de seguir trabajando con la misma firmeza y las mismas convicciones en el proceso de integración de América latina, en la construcción del espacio de los países de América y en el hecho histórico y concreto de la incorporación de la República Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR, que evidentemente, como presidente pro-témpore del MERCOSUR, lo hacemos con profunda satisfacción porque creemos que es un paso cualitativo que viene a consolidar la perspectiva y la proyección de la región hacia el mundo, hacia la propia América, hacia América latina y hacia los procesos de integración superadora que está necesitando este espacio del mundo para que definitivamente tenga la voz y la fortaleza para poder encontrar los marcos de construcción que nos permitan responder a las expectativas que tienen nuestros pueblos.

En segundo lugar, vemos con profunda satisfacción el avance de los acuerdos estratégicos, tanto en el campo de los acuerdos que estamos logrando en el marco de ir asociando a nuestras empresas petroleras, ENARSA y PDVSA, en trabajos conjuntos, acciones e inversiones conjuntas que van a posibilitar ir logrando los procesos de integración energética y de producción que evidentemente son fundamentales y esenciales para toda nuestra región y para nuestros pueblos, como también el proceso de integración que estamos llevando adelante entre nuestras propias economías y la presencia de los sectores empresariales de Venezuela y de Argentina, para trabajar en forma conjunta y lograr seguir intercambiando bienes y creciendo en las exportaciones de ambos países y en la integración comercial de ambos países. Esto es fundamental y va a fortalecer también la integración en la región, pero nosotros también aspiramos a consolidar fuertemente la relación bilateral, tanto en el campo agrícola como en la producción de maquinarias, como conversábamos hoy, deseosos de poder intercambiar y construir espacios que permitan la participación de otras empresas, como las de la construcción y la creación de cooperativas también a la par. Esto nos permite intercambiar los recursos técnicos y los recursos financieros que den respuestas a las asignaturas pendientes que ambos países tenemos para con nuestras sociedades. Sabemos que trabajando mancomunadamente vamos a dar la calidad de respuestas que se merecen nuestras sociedades, que esto es central y fundamental.

También estamos empezando a trabajar en la idea, seria y firmemente, de la creación del “Bono del Sur”, un bono conjunto trabajado por nuestras áreas económicas respectivas, para en un tiempo prudencial, de 60 ó 90 días, generar una fuente de ingresos muy importante para consolidar procesos estratégicos de inversión y de reconversión, que van a permitir tener un buen nivel en el mercado de capitales, con buenas tasas, con buenos niveles de seguridad y construir un bono prestigioso, que yo digo que puede ser el pre inicio de la construcción de un banco, de un espacio financiero del sur, que nos permita también generar cadenas de financiamiento que nos den respuestas a lo que nuestras regiones y nuestras sociedades están esperando. (Aplausos). Tenemos con el presidente Chávez muchas esperanzas de que esto pueda suceder muy bien y ha habido un buen trabajo también en esta área de los ministros respectivos, al igual que en el área energética.

Así que creo que la tarea de complementación, la tarea de inversión conjunta, la tarea de consolidar los vínculos bilaterales, la tarea de administrar con eficiencia, la tarea que están esperando nuestros pueblos, es la consolidación de la perspectiva de naciones que van construyendo su futuro ya en un marco de independencia clara y concreta, y ver que la construcción de proyectos integrados al mundo pero con perspectivas y perfiles propios les permite mejorar su calidad de vida. Como decíamos con el presidente Chávez, el gran objetivo que tienen nuestras sociedades y que tenemos nosotros como gobiernos, es poder dar a nuestros pueblos paulatinamente un mejoramiento permanente en la lucha contra la exclusión, la consolidación de la inclusión, la derrota a la pobreza, a la indigencia, a la desocupación y la constitución fuerte del crecimiento de nuestras economías con un sentido no concentrador sino que puedan sentirse parte todos los integrantes de nuestras sociedades del mejoramiento que se pueda dar en nuestras regiones y que se está dando en forma paulatina después de las largas noches que nos ha tocado pasar.

Es decir que el día de hoy, querido Presidente, lo podemos dividir en dos cuestiones centrales. Una es la profundización de las relaciones bilaterales entre Argentina y Venezuela en todos sus aspectos, que avanza muy bien, y la consolidación de una visión estratégica, que es central y esencial.

También la incorporación de Venezuela al MERCOSUR es un hecho histórico (aplausos), que se concreta prácticamente en el amanecer del día patrio de Venezuela. Para nosotros es una profunda alegría que esto se dé así y es un profundo placer poder participar activamente en la integración de Venezuela a la región del MERCOSUR. Que va a permitir lo que nosotros aspiramos, poder consolidar el diálogo en bloque con la Comunidad Económica Europea, con los países de Asia, de África y con todos los países del mundo para que definitivamente podamos tener una calidad superadora en la tarea que nosotros realizamos y en los beneficios globales que aspiramos para esta región. Y también la participación activa de todos los países del MERCOSUR en este proceso de integración de Venezuela -están llegando los distintos presidentes- le da el nivel que el acontecimiento merece.

Por eso, querido Presidente, realmente quedo muy satisfecho con la reunión privada que hemos tenido, donde tocamos todos los temas en una larga reunión de trabajo. Que sepan nuestros pueblos que estuvimos hablando de inversiones, de integración, del Gasoducto del Sur, que va a avanzar, se va a llevar adelante; vamos a ir superando las distintas circunstancias que se puedan ir dando para que hacia el año 2015 podamos tener una ecuación energética y realmente una consolidación energética en la región que nos permita definitivamente dar la ventura de crecimiento a nuestros pueblos, que es lo que se debe construir estratégicamente. Estamos comenzando a pensar estratégicamente en este tipo de inversiones.

Y también el avance sobre las distintas integraciones de nuestras empresas, las inversiones en las distintas áreas, la construcción del Bono del Sur, nos está llevando a una cualificación de pensamientos y de acciones que hubiera sido muy difícil pensar hace dos años atrás.

Así que quiero agradecer al pueblo de Venezuela, a toda su sociedad, el recibimiento, el acompañamiento, y este acercamiento bilateral entre Venezuela y Argentina que lo consideramos muy importante. Nosotros debemos trabajar firmemente para la consolidación de esta relación y ayudar en todo lo que está a nuestro alcance a la consolidación institucional, política y social de Venezuela, pueblo al que amamos y con el que nos sentimos profundamente hermanos.

Igualmente queremos agradecer el trato que reciben nuestros empresarios aquí en Venezuela, esto es bueno también que los sepa el mundo y América toda, que venimos y trabajamos profundamente en procesos de integración, con claro sentido de mancomunión de las economías privadas y estatales, dándole el marco que corresponde a cada una, tratando de generar crecimiento, producción, inversión y riqueza para nuestros pueblos, que esto es lo importante.

Presidente Chávez, realmente muchas gracias por esta mañana de trabajo, muchas gracias por todos estos momentos que estamos viviendo en Venezuela, gracias por la deferencia de sus ministros de poner la voluntad para trabajar como lo han hecho, y sigamos trabajando firmemente, consolidando nuestra región, nuestros países, consolidando la iniciativa promocional que deben tener los Estados, pero también dando un fuerte impulso a las economías privadas y a la inversión privada, porque con la promoción del Estado y la consolidación de la inversión privada vamos a alcanzar una síntesis superadora que nuestra región y nuestros pueblos están esperando.

Realmente muchas gracias querido amigo presidente Chávez.